• Casas
  • Ana Quiroz
  • 11|05|2017
DINAMISMO arquitectónico
Víctor Legorreta creó esta residencia mexicana que transmite cultura, emociones y un modo de vida glamoroso y acogedor.
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Arquitectura: Víctor Legorreta, Miguel Almaraz, Adriana Ciklik, Carlos Vargas y Miguel Alatriste, de Legorreta+Legorreta

Esta es una residencia donde la arquitectura lo es todo. Víctor Legorreta, fiel a su estilo, ha creado espacios potentes, con raíces mexicanas y colores extraordinarios extraídos de la arquitectura popular como inspiración. La emoción que genera cada trazo de su diseño atrapa la mirada. Esta casa, rodeada por el clima siempre generoso y cálido del Bajío, invita hacia el interior por medio de un patio central que funciona como eje distribuidor hacia todas las áreas de la vivienda.

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Además, provoca microclimas diferentes, ya que cuenta con una cubierta superior retráctil. De esta manera, la arquitectura se ajusta a los cambios de temporada, invita al sol a participar en la vida cotidiana y crea un juego por medio de las sensaciones inherentes de la arquitectura urbana de Legorreta: sólida en sus muros, uso de materiales ricos en propiedades, empleo de contrastes en los niveles interiores y la integración del medio físico con la intimidad del espacio. Un hermoso árbol en el patio funciona como remate visual para el acceso y sirve como elemento de comunicación entre todos los espacios que “giran” a su alrededor. Además, la alegría del árbol se mezcla con la caída de agua que nace de la fuente central y que recuerda a los patios mexicanos, una herencia innegable de la arquitectura prehispánica y de la zona sur de España.

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En general, la casa está concebida como la versión moderna del claustro dentro de un monasterio, donde la vida gira en torno a la luz del patio y a la fuente de la vida que representa el agua. La planta baja se caracteriza por tener espacios abiertos y amplios, y su disposición genera un recorrido entre los salones que facilita la comunicación y la interacción familiar. De esta manera, los moradores pueden pasear por el acceso, la estancia, la cocina, el comedor y el family room comunicándose por medio de puertas corredizas, atestiguando así, la unidad espacial. La arquitectura interior aprovecha las líneas del diseño contemporáneo en el mobiliario y le dan proporción al espacio, dando además un color neutro que contrasta con la arquitectura envolvente. Sin duda, se trata de una muestra magistral de buena arquitectura, donde los espacios se crearon pensando en la felicidad de cada integrante de la familia, algo que ha caracterizado las casas de Víctor Legorreta.