Frescura Caribeña en Puerto Aventuras
Esta casa de fin de semana se fusiona con el sublime entorno natural.
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Diseño: Fernando de Haro, Jesús Hernández, Bertha Figueroa y Pablo Blasco de ABAX

Mil 484 metros cuadrados de construcción en una de las regiones más hermosas de México. Con un proyecto integrado al paisaje, el despacho mexicano Abax convenció a los dueños de esta propiedad de ensueño situada en la Riviera Maya. Ahí, el agua es cristalina, la arena tiene un color blanco puro y el sol casi siempre brilla.

Una calle privada lleva al edificio principal, conformado por un gran volumen a partir del cual se descubren varios caminos que distribuyen los dormitorios y las áreas sociales. En la parte central del proyecto, que cuenta con techos altos, se desarrollan las actividades. Una sensación de fluidez entre interior y exterior se desprende en este espacio generoso.

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A los costados del inmueble se encuentran las habitaciones, lo que asegura privacidad a los propietarios y a sus invitados. “La integración al sitio es su característica principal. El resultado es la invitación que hace la casa a convivir de manera plena con la naturaleza”, comentó Fernando de Haro Lebrija, fundador y socio de Abax. Al estar en una península rodeada por el mar, el terreno espectacular da la sensación de vivir en una isla privada.

Los propietarios de la residencia, de nacionalidad mexicana, intercambiaron impresiones y predilecciones con los arquitectos a lo largo del proceso de construcción. “El interiorismo, que fue complementado por la familia, sigue los lineamientos del diseño arquitectónico en una convivencia armoniosa”, destacó Fernando de Haro.

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Se utilizaron sobre todo materiales de la zona como la piedra, el sascab, la madera y la palma. “Lo que tuvimos que llevar de otros lugares, como el mármol, se eligió siempre pensando en el respeto al lugar y a la cultura local”, añadió el arquitecto. La vivienda es monocromática con acentos coloridos a través de los textiles y de las piezas de arte.

Las tonalidades claras ayudan a integrar la arquitectura en el contexto. “La casa pertenece al sitio sin usurpaciones ni intentos de sobresalir, regalando estadías serenas y plenas con el lugar. La mayor fuente de inspiración fue sin duda el espacio: único, impresionante y con claridad, impone el respeto que esperamos haber logrado”, comentó Fernando de Haro.

Serena y profundamente unida a su contexto, esta morada es una oda a la naturaleza de la Riviera Maya. Además, plasma la filosofía del equipo de Abax, que se basa en “la arquitectura que piensa en el habitante y que respeta el ambiente y la cultura donde se diseña el proyecto”.