• Casas
  • Fernanda Lascurain
  • 03|03|2016
Un paraíso en la costa
Descubre esta morada cuyo diseño arquitectónico sublima las vistas al mar y a la naturaleza circundante.
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Arquitectura y diseño interior: Azul Hicks / Atelier de Arquitectura y DRG arquitectos

La Bahía de Acapulco se caracteriza por ser un destino internacional con una gran historia y reputación. También conocida como Bahía de Santa Lucía, cuenta con impresionantes panoramas naturales rodeados de escénicas playas que ofrecen todas las actividades y servicios para descansar y gozar en este paraíso mexicano.

Esta vivienda fue concebida como una casa de retiro para una pareja que disfruta pasar días tranquilos en compañía de su familia y amigos, con un clima soleado y la pureza del cielo azul como fondo. “El mayor reto fue entender la esencia del cliente y su forma de vida para hacer un proyecto que reflejara su personalidad y lo hiciera sentirse como en un espacio extraído de su mente”, comentó Azul Hicks.

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La arquitectura es un reflejo del entorno natural y resulta ser magnífico e inspirador el lugar donde se encuentra. Construida con una espectacular vista al océano en una superficie de 612 metros cuadrados, la residencia ofrece una experiencia sublime para los sentidos. La maravillosa bahía es la protagonista en esta morada en la que parece no existir ningún límite entre el interior y el exterior. Su diseño implicó un reto debido a la topografía del terreno y a las condiciones del clima, por lo que se eligieron materiales especiales que resisten los cambios de temperatura y la humedad, como granitos, mármoles, cuarzo, ónix,  madera de Parota y Tzalam de la región, los cuales se integraron a la vivienda de forma natural.
 

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El área social está compuesta por el comedor, la estancia principal, la cocina, la alberca y la terraza; cuenta con doble altura y amplios espacios, y aquí los elementos naturales están presentes en la decoración, así como los accesorios elegidos para la comodidad de sus moradores, con colores vivos que resaltan el azul intenso del mar en el horizonte. En estos espacios la iluminación natural fue fundamental para el interiorismo, así como proteger a los residentes del característico calor de Acapulco.

Proyectada con una orientación hacia el mar, desde cada una de sus cinco habitaciones se privilegiaron espectaculares vistas. En éstas se mantuvo una paleta de colores neutra con detalles específicos en las distintas texturas, textiles y mobiliario. A la funcionalidad de la residencia se agregaron características amigables con el medio ambiente, ya que cuenta con tecnología de última generación, como paneles solares que generan casi toda la energía que se utiliza, así como iluminación LED, entre otras.