Hollywood, rock & diseño
El célebre cantante Adam Levine, vocalista del grupo Maroon 5, vive en una residencia de los años 40 sobre el Cañón Bronson de Los Ángeles, con piezas de grandes maestros del Novecento.
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El célebre cantante Adam Levine, vocalista de la banda Maroon 5, vive en lo alto de las colinas de Los Ángeles, en una especie de rancho de los años 40, decorado con obras de reconocidos artistas, como Jean Prouvé, Ludwig Mies van der Rohe y Arne Jacobsen.

Como personaje importante en el mundo del entretenimiento e ídolo de multitudes, Levine piensa que la profesión y la casa están estrechamente vinculadas: “Diseñar mi propio mundo doméstico no es diferente a entrar en un estudio a hacer música. En ambos casos es necesario reducir los detalles superfluos”.

Dotado de un gran talento que ha ido afinando con el tiempo, el artista ha conquistado la cúspide del rating musical a base de trabajo y esfuerzo. “Vivía en una habitación alquilada, pero como tenía que salir de gira y no tenía dinero, tuve que dejarla”, confesó Levine. Durante los dos años siguientes, mientras el grupo estaba de gira por el mundo, su primer disco “Songs about Jane” comenzó a despertar interés público. Y al terminar los conciertos, cuando regresó a Los Ángeles ya había recibido múltiples premios como cantante e incluso varios discos de platino. “De pronto me encontré con que tenía una carrera bien establecida, pero no un techo para dormir”.

La compra de la que hasta el momento había sido una casa anónima, sobre una pendiente en el Cañón Bronson, resolvió el problema. “Me conquistó su ubicación por su posición aislada y su aspecto sencillo. Estaba en Hollywood sin estar en Hollywood”, recordó el artista.

Para darle un toque de clase, Levine acudió a su amigo Mark Haddawi, coleccionista de diseños del Novecento y copropietario de Resurrection, una boutique de ropa antigua con filiales en Los Ángeles y Manhattan. Bajo su guía decidió derribar las paredes internas –reduciendo el número de habitaciones de cuatro a una–, añadir paneles de madera de palisandro y utilizar mármol de Carrara para revestir por completo el cuarto de baño.

En los ambientes se intuye la vocación teatral del propietario: las pesadas cortinas de terciopelo vino garantizan una luz crepuscular de nightclub incluso a medio día.

“Mi trabajo me obliga a estar levantado hasta muy tarde, y la penumbra me permite dormir”, finalizó Levine, quien no por nada escribió la canción Never Gonna Leave This Bed.