• Casas
  • Ana Quiroz
  • 17|11|2015
El tiempo que no transcurre
Una residencia en Southampton ha sido concebida bajo un diseño atemporal para lograr un sentimiento entrañable de bienestar y confort en todo momento.
http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201546/ctiempo1_4895_615x.jpg

Diseño Interior: Hernán Arriaga y Fabio Lopes

Esta es una residencia que se nota vívida, que tiene tiempo de haber sido terminada, pero que ha cambiado poco desde que el interiorista Hernán Arriaga realizó el proyecto. Se trata de un ejercicio de diseño que muestra la calidad y el talento de su autor, una obra que puede envejecer con dignidad y notarse actual al mismo tiempo. La dueña de la residencia, Rita Noroña Schrager, es una afamada exbailarina del New York City Ballet, quien quería tener un espacio de fines de semana que fuera límpido y muy confortable para pasar tiempo en el verano con sus dos hijas. Su entrañable amistad con Hernán la animó a concebir un espacio en donde el blanco predominara, una tarea que requiere de habilidades extremas para logar la intención de calidez que buscaba.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201546/ctiempo2_4964_615x.jpg

Rita encontró un lugar perfecto para sus ideas en una vivienda colonial de madera con sus característicos techos a dos aguas y cuatro habitaciones, la cual se funde con las colinas verdes de Southampton, en Nueva York. La propiedad incluye dos casas para huéspedes y una alberca espectacular en la fachada posterior de la construcción principal. Todos son espacios ideales para compartir con amigos y un lienzo en blanco para poder crear a su estilo los ambientes más acogedores. “Para mí esta propiedad es perfecta, es amplia sin ser monumental, resguarda la escala humana y podemos recibir amigos y vivir cada espacio. Los paisajes son hermosos en esta área y la casa es casi imperceptible desde afuera; me siento muy cómoda y en un espacio único. El sentimiento es de relax en todos los espacios; no quería algo sobrediseñado o pensado para impactar, sólo buscaba un lugar en el que puedes caminar sin zapatos, escuchar música o leer, con abundante iluminación natural para disfrutar la calidez del sol, o simplemente cocinar”, comentó Rita Noroña.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201546/ctiempo7_1097_615x.jpg

Hernán Arriaga es originario de Argentina y tiene casi dos décadas trabajando en diversas ciudades de Estados Unidos. Comparte las raíces latinas con Rita, quien es originaria de Cuba: dos países con gran influencia de la arquitectura colonial española, y en los que tradicionalmente se han sabido apreciar las construcciones del pasado, así que para Rita y Hernán la posibilidad de trabajar en un proyecto antiguo y hacer un mix contemporáneo para adaptarlo a las necesidades actuales era un verdadero reto, en el cual participaron también las hijas de Noroña, quienes sabían con claridad cuál era el estilo que querían para sus habitaciones sin perder de vista la armonía del espacio total. Hernán y su socio, Fabio Lopes, trabajaron con abundante laca blanca para cubrir la mayor parte de la casa, lo que ayudó a multiplicar la sensación de iluminación natural al interior de la residencia, y luego trabajaron de cerca con Noroña para la selección de mobiliario que utiliza piezas básicas y tradicionales, algunas características del sur de Francia y otras creadas ex profeso para la residencia, como el espejo sobre la chimenea que reutiliza pequeños tablones.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201546/ctiempo5_8744_615x.jpg

Los muebles de madera rústica son una constante dentro y fuera de la residencia, y se equilibran con los sofás, que si bien poseen un corte clásico, logran el contraste perfecto con algunas piezas más barrocas, como las sillas del comedor. Los detalles son provistos por pequeñas piezas seleccionadas por Rita a lo largo de sus viajes. El salón de TV, por ejemplo, está inspirado en África central, y una de las casas de huéspedes recuerda con su diseño a un lodge africano. “Quiero tener cerca los objetos que me gustan y que me recuerdan algo, quiero sentirme cómoda y orgullosa de mis espacios, como en mi recámara, en donde me parece que el diseño me remonta a la década de 1930, con un ambiente cool y relajado”, aseguró Rita Noroña Schrager.