• Casas
  • Karine Monié
  • 03|09|2016
Habitar en paz
En la Ciudad de México, Elena Talavera concibió el interior de esta casa clásica con toques decorativos frescos, que parece estar en medio del bosque.
http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/35/tala1_1183_615x.jpg

Arquitectura: Úrsula Zülch

Diseño interior: Elena Talavera

En algunos periodos de nuestras vidas necesitamos cambios. Fue el caso de los dueños de esta casa situada al sur de la Ciudad de México. Hace dos años, esta pareja mayor decidió que era tiempo de adaptar su hogar a sus nuevas necesidades y estilo de vida, ya que ahora vivían solos. “He trabajado con estos clientes en el transcurso de su vida y de sus diversos ciclos: con sus hijos jóvenes, en la llegada de sus nietos y ahora en esta etapa de madurez”, confesó Elena Talavera, quien se encargó del diseño interior de la vivienda. Situada en un conjunto residencial, la propiedad está rodeada de pinos altos. Como se encuentra en un bosque, se colocaron cristales dobles en todas las ventanas para aislarla del frío y se instaló también calefacción en los muros.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/35/tala2_1539_546x.jpg

La arquitecta Úrsula Zülch concibió una fachada con un aspecto metálico para crear un diálogo con las tonalidades verdes del entorno natural, además destacó detalles en madera para dar a la casa el aspecto de una cabaña moderna en medio de la vegetación. La movilidad de los moradores fue tomada en cuenta, razón por la cual las escaleras fueron reemplazadas por rampas. Además, un elevador fue añadido para conectar los distintos niveles de la casa. Las nuevas ventanas a doble altura permitieron mejorar la iluminación y fusionar el interior con el exterior. “Uno de los elementos más afortunados del diseño son dos largas jardineras que pusimos muy cercanas a la casa, de modo que las plantas se sienten muy dentro de los espacios, pero, en otros, se observa el verde alejado del jardín, lo cual genera una  profundidad increíble”, Elena Talavera. Ahora que la familia se redujo, la recámara principal tiene más importancia que las áreas sociales, así que se amplió y diseñó como si fuera una suite. A cada espacio se le dio una función específica (comer, ver la televisión, leer).

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/35/tala3_1119_615x.jpg

“Este proyecto conjuntaba una arquitecta contemporánea y vanguardista, una constructora que quería trabajar de forma tradicional y un matrimonio donde uno quería modernidad y otro no. Combinar todos estos ingredientes fue mi mayor reto”. Además de las líneas decorativas clásicas, la diseñadora de interiores incluyó elementos de estilo contemporáneo hechos a la medida como los libreros con vitrinas que permiten exhibir accesorios. Varias obras de arte se colocaron en la parte más alta del antecomedor para no competir visualmente con otros elementos. El azul, color favorito de la propietaria, fue utilizado como hilo conductor. “Se eligió un matiz suave para los espacios, incluso en el granito del baño de visitas. En algunas áreas se empleó un gris metálico que da la sensación de tener reflejos azulados y, para contrastar con esta gama, añadimos tonos oscuros en café”. Por su parte, “el vestíbulo es lo que prefiero en esta morada porque refleja la personalidad de los dueños: personas conservadoras que guardan en su corazón sentimientos de juventud, abiertos a la modernidad”, Elena Talavera.