• Casas
  • Laura Rodríguez
  • 12|05|2014
Geometría mexicana
Formas sencillas y materiales naturales se conjuntan en la Casa S, una exquisita residencia que enaltece la arquitectura actual de Jalisco.
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Arquitectura: Lassala + Orozco Arquitectos

 

El municipio de Zapopan es el segundo más poblado de Jalisco y en él se encuentra un gran número de zonas residenciales de alto poder adquisitivo. En los últimos años se han edificado viviendas de estilo mexicano contemporáneo, expresión que se caracteriza por tener una plástica lineal de los volúmenes, manejar ventanales de gran formato y por un funcionalismo extremo.

En este contexto geográfico y siguiendo esta línea de diseño, la firma jalisciense Lassala + Orozco Arquitectos concibió la Casa S. El concepto principal del proyecto fue crear una obra que dialogue y se integre de manera armónica al contexto, en este caso al hermoso Bosque La Primavera, que rodea la residencia. Por ello, la fachada principal tiene dos volúmenes sencillos y lineales, uno con terminado pétreo en mármol chocolate y el otro con aplanado fino en tono almendra, los cuales se unen gracias a una ranura vertical de cristal que contiene el acceso al hogar. A estos dos materiales se les adhirió la madera cumarú del portón de acceso y la piedra volcánica de la barda. Todos en conjunto se mimetizan con la gama de tonalidades verdes y terracotas de la zona que los circunda.

Por su parte, el vestíbulo central consiguió gran atención de los proyectistas debido a que cumple una función muy importante dentro de la residencia: desde él se distribuyen las actividades hacia las plantas baja y alta. Es por ello que al buscar que la experiencia del usuario por su paso fuera extraordinaria, las dimensiones con las que se trazó resultaron amplias e incluso con doble altura. Además, el espacio fue seccionado por un cuerpo de agua sobre el que vuelan las escaleras que conducen al primer piso.

La fachada posterior del inmueble fue diseñada de manera abierta hacia el paisaje vegetal que se encuentra en la parte trasera. En el jardín, yace una terraza amplia con una pérgola de madera de cumarú para generar sombras y proteger al usuario del sol, así como una alberca y un jacuzzi.

Finalmente, todos los acabados interiores de la edificación y del mobiliario son de materiales naturales como la piedra, la madera, las pieles y los textiles. Con ello se logra la elegancia que proyecta esta residencia que han desarrollado durante las últimas décadas los creativos de México, quienes demuestran que las obras funcionalistas con formas sencillas no están peleadas con la belleza y la exclusividad que requiere la arquitectura de nuestro tiempo.