• Casas
  • Isabel Lemionet
  • 09|09|2016
Refugio en el desierto
Imativa arquitectos concibió una residencia en Hermosillo cuyo diseño rinde homenaje a su contexto natural.
http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/35/cdesi1_8366_615x.jpg

Arquitectura: Imativa Arquitectos

Diseño Interior: Lucía Zaragoza

El aspecto más importante que un arquitecto debe cuidar al comenzar un proyecto, es el terreno que va a intervenir. La forma en la que interpreta el terreno determina la dualidad entre el contexto del paisaje y el proyecto arquitectónico. En esta ocasión, para Casa Zala, ubicada en Hermosillo, la firma de arquitectura sonorense Imativa realizó una excelente labor al conservar la forma poligonal irregular, la construcción existente y el muro perimetral de mampostería originales de la propiedad. Durante la primera fase de la obra, al conversar los creativos con la familia sobre las diferentes características que deseaban para su futura residencia —además de requerir ambientes contemporáneos, sobrios, y ordenados—, se especificó que la topografía debía ser un aspecto primordial a conservar.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/35/cdesi4_700_615x.jpg

“La casa también se diseñó para un uso informal y cómodo, donde predominan las áreas abiertas y una distribución practica”, Lucía Zaragoza. En general, los elementos de esta morada —de estancia temporal con posibilidad de adecuarse a una permanente— se diseñaron con la finalidad de destacar la auténtica esencia familiar dentro de espacios cómodos, cuya distribución abarcara un nivel únicamente. La geometría triangular dispuesta fue cubierta con un volado cuyo trazo rompe con el orden del contenedor de la casa, resaltando las áreas comunes como la alberca y la terraza, las cuales presumen privacidad, gracias al muro que delimita la residencia dispuesto a una mayor altura. Desde el exterior, lo primero que cautiva la mirada del visitante es la gran puerta principal, que destaca por su estilo clásico y por el contraste de la fachada, la cual está mayormente compuesta por vidrio.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/35/cdesi2_6139_615x.jpg

En cuanto al interior, la perspectiva nunca es la misma, la luz natural que atraviesa el domo de vidrio y la pérgola de madera del pasillo forma distintos escenarios conforme transcurre el día. En diferentes áreas, los grandes ventanales y tragaluces también permiten evitar el uso de luz artificial, detalle que le brinda a la casa una esencia más natural. En una atmósfera limpia y cálida a la vez, las recámaras capturan la personalidad de cada uno de los integrantes de la familia. Los espacios fueron diseñados en proporción similar, y las actividades de convivencia se realizan en la sala de estar, donde la familia se reúne en momentos de descanso. El mobiliario y el arte que habitan en la propiedad siguen la sobriedad que caracteriza a la casa, y algunos acentos de color agregan toques de frescura.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/35/cdesi3_1647_615x.jpg

La combinación de los muros blancos y el mármol crea un exquisito contraste con los tonos obscuros de la carpintería y de la herrería. En general, la amplitud de la terraza es el núcleo de esta residencia, ya que busca interactuar con los elementos naturales como el agua, la vegetación y el cielo, que envuelven a la construcción dentro de un mundo de atmósferas, para eliminar cualquier tipo de frontera.