• Casas
  • Karine Monié
  • 22|09|2014
Homenaje al modernismo italiano
En Melbourne, Australia, el trabajo de David Hicks sedujo a una familia que buscaba un hogar acogedor y glamour al mismo tiempo.
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Crear una relación de confianza entre un diseñador de interiores y sus clientes no se hace de un día para el otro. David Hicks lo sabe, pues los dueños de esta casa de 550 metros cuadrados que consta de cinco recámaras lo contactaron por primera vez 10 años atrás para realizar un proyecto en otro barrio.

Los clientes —ahora una familia de seis personas— ya conocían su estilo y forma de trabajar, y le encargaron diseñar su nuevo hogar en una vivienda cuya fachada de estilo georgiano de los años 40 es muy elegante. La renovación fue completa pero los cambios estructurales fueron mínimos. Se trató sobre todo de mejorar la fluidez entre todos los espacios y de proporcionar una identidad propia a esta morada a través de su diseño interior, tanto gracias a las piezas de mobiliario como a los materiales y colores elegidos. La escalera también fue modernizada para armonizar con las nuevas líneas sencillas y depuradas de la casa.

Para responder a la voluntad de los dueños de tener un hogar “fresco”, con un “diseño de buena calidad que no pase de moda, refinado y casual al mismo tiempo”, David Hicks decidió concebir dos áreas distintas.

Primero, la dedicada a los adultos, que reúne la sala formal y la recámara principal: ahí, el diseñador de interiores quiso “evocar la era de las recepciones sociales, cuando el mundo se estaba volviendo moderno y chic”. Consecuentemente, la paleta colorida es oscura y se compone de grises y materiales como el terciopelo, la madera o el mármol.

Por su parte, el segundo tipo de espacios, que son para la familia —como por ejemplo la cocina, el resto de los cuartos y las áreas de convivencia—, se caracterizan por su paleta neutra con paredes, muebles y accesorios mayormente en blanco o gris claro, lo que brinda una sensación acogedora.

Este sistema permite delimitar claramente los espacios según sus usos y sus habitantes. Sin embargo, no existe ninguna oposición, pues en ambos casos se trató de redescubrir las distintas facetas del modernismo italiano de mediados del siglo XX. Además, varios elementos, como el suelo de roble, refuerzan la coherencia visual entre todas las áreas.

Según David Hicks, “la decoración es muy importante, pues es gracias a ella que podemos ‘vestir’ la casa una vez que la arquitectura esté completa”. Entre sus piezas favoritas de esta vivienda, se encuentran las sillas de cocktail de estilo italiano, que fueron hechas a la medida, el chandelier vintage y la alfombra de la sala formal.

Sus referencias van de los diseñadores Gio Ponti, Tom Ford y Kelly Wearstler, a los artistas Andy Warhol, Man Ray y Jean Arp, pasando por los arquitectos Peter Marino, Oscar Niemeyer, Mies van der Rohe, Richard Neutra, Piero Portaluppi y Archibald Quincy Jones. En efecto, tiene una concepción holística que nunca separa la arquitectura, el diseño y la decoración. Nos reveló que siempre hay que buscar nuevas inspiraciones a través de “todo lo visual y lo que estimula el pensamiento”: los viajes, la moda, las películas, los libros, las fotografías, entre otros. Una receta que funcionó perfectamente en esta vivienda con doble cara.