• Casas
  • Fernanda Lascurain
  • 09|05|2014
Impresiones vanguardistas
Una residencia creada por el arquitecto Daniel Álvarez para una familia de cinco, donde la privacidad y el confort se traducen a la mejor tecnología.
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Arquitectura y diseño de interior: Daniel Álvarez 

Una casa que impacta por los detalles desde el momento que se atraviesa el marco principal. Diseñada por el arquitecto Daniel Álvarez con la privacidad y el estilo de vida de sus habitantes en mente, esta residencia se encuentra en el bello barrio de San Ángel; un proyecto que no solamente es exquisito a la vista, también brinda al propietario facilidades tecnológicas para vivir de manera cómoda.

Esta residencia, cuya iluminación es privilegiada debido a su doble altura, fue edificada a base de concreto con estructura de metal, recubierta con piedra Basaltina en las paredes y con granito Virginia Mist en el piso.

Tintes contemporáneos acompañan al visitante durante su recorrido por la planta baja, la cual está destinada a recibir las estancias sociales. En la sala destaca una obra que el artista mexicano Roberto Cortázar concibió especialmente para este lugar. Los ligeros toques de color que habitan en los accesorios y el mobiliario de la firma Minotti, tornan el ambiente armónico y elegante.

Entre la sala y el comedor, se encuentra un bar cuya barra es de mármol Newport Laurent. Por su parte, el comedor es un espacio amplio que dispone capacidad para 14 personas y, además, cuenta con un espejo de agua.

El recorrido sigue por un salón de juegos, un gimnasio y una biblioteca. En esta ala yacen los baños de vapor y un jacuzzi dispuesto en la privacidad de una terraza, espacio concebido únicamente para los adultos. 

La escalera volada, que lleva a la segunda y tercera plantas, fue creada con bloques de piedra soportada, la cual tiene un encanto particular a la vista gracias a su colocación estratégica.

El uso de la madera de nogal predomina en todos los niveles, al igual que numerosas obras de arte que enmarcan los pasillos, como piezas de Vicente Rojo, Paloma Torres, Javier Marín, Jan Hendrix y Gabriela Iturbide, entre otros.

La segunda planta alberga cuatro habitaciones y una sala familiar. Diseñada para la comodidad de los moradores, incluye un pequeño elevador que se utiliza para subir la cena a las recámaras o enviar la ropa al cuarto de lavado.

Tres habitaciones espejo, con vestidor y terraza personal cada una, fueron creadas para los más pequeños de la familia. El cuarto principal se encuentra al fondo del pasillo, ambientado en tonalidades grises con acentos en azul.

La tercera planta está conformada por un estudio de pintura, el cual dispone de un jardín zen que corre a lo largo de la habitación. Un lugar perfecto para la meditación y el descanso.

Por su parte, la tecnología juega un papel principal en la vivienda, ya que todo el inmueble se encuentra automatizado, desde el riego, la iluminación y las cámaras de seguridad. Cabe señalar que también es amigable con el medio ambiente, ya que cuenta con una planta para el tratado del agua, así como con celdas solares para la calefacción, lo cual genera un impacto mínimo en el entorno natural.

La relación que existe entre el interior y el exterior fue vital para el arquitecto, pues uno de los puntos focales del proyecto es el jardín. Y, justo como se necesitaban para este sitio, los muebles -versátiles, cómodos y resistentes- son de Paola Lenti.