• Casas
  • Karine Monié
  • 12|09|2014
La casa flotante
En Israel, el despacho Pitsou Kedem Architects confirmó una vez más su estilo a través de un proyecto sutil y poético.
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Enla tierra prometida se puede soñar en grande. Allá, el sol radiante es una fuente de energía cotidiana para los habitantes. Vivir afuera es una evidencia. Sin embargo, cuando las fuertes temperaturas del verano empiezan a dejarse sentir, hay que reconocer que tener un propio refugio, sencillamente bello y absolutamente apacible, es un lujo.

En la “Float house”, la armonía entre la arquitectura y los elementos (aire, agua, tierra) no es sólo un concepto sin aplicación concreta. Al contrario, se volvió realidad gracias al talento del equipo de Pitsou Kedem Architects.

Crear una vivienda que parezca flotar y aparecer entre la vegetación —la superficie del terreno es de dos mil metros cuadrados y la de la casa de 550— fue el objetivo perseguido.

La estructura es continua y consta de varios patios y áreas que se pueden adaptar a distintos usos, según las necesidades y, sobre todo, según los deseos de los moradores. Los dos techos, que se encuentran en un punto central, unen los espacios y acentúan la sensación de ligereza, casi de ingravidez, que se nota. Se utilizaron también muchos efectos de transparencia, en particular con la superficie del agua de la piscina infinita y de los distintos estanques.

Las líneas arquitectónicas son sencillas, depuradas, como si estuvieran reducidas a lo esencial. ¿Cómo no pensar en Mies van der Rohe y su “Less is more”? Es inevitable. De hecho, el alemán-estadounidense y el modernismo de los años 50 son dos de las referencias ineludibles del arquitecto Pitsou Kedem. El austriaco Adolf Loos (1870-1933), que negaba el uso excesivo de los ornamentos, y los sudamericanos que combinan materiales brutos con la arquitectura moderna lo inspiran también y nutren su trabajo día tras día. 

Después de un poco más de una década de existencia, el despacho israelí ha realizado numerosos proyectos, principalmente residenciales. En cada uno de ellos, se refleja la voluntad de estos profesionales de siempre buscar nuevas soluciones y materiales, de salir de su zona de confort para innovar sin olvidar la arquitectura en la que creen. Un compromiso pleno que resultó en esta casa donde el vacío alterna con lo lleno, lo rígido con lo fluido, lo abierto con lo cerrado, como si todo se hubiera quedado suspendido en el aire. ¿Pura imaginación o un verdadero milagro?