• Casas
  • Fernanda Lascurain
  • 06|10|2014
Nueva casa, nueva vida
El arquitecto Mauricio Magaña da vida a un departamento con estilo industrial y materiales utilizados en su expresión natural.
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Situado en las afueras de la Ciudad de México, este departamento de una sola planta, concebido especialmente para una pareja de recién casados, no sólo cuenta con amplios espacios, también goza de una vista espectacular al campo de golf del residencial en el que se ubica.

Concebido por el arquitecto Mauricio Magaña, quien se especializa en la edificación de residencias de lujo, este proyecto requería especial atención debido a la estrecha relación que guarda con los propietarios. Cada espacio se debía aprovechar al máximo, dando como resultado un ambiente extraordinario, repleto de inspiración vanguardista hecho a la medida de las necesidades de esta joven pareja.

La esencia de esta vivienda está en los materiales, como la madera, el concreto, y los distintos tipos de piedra, los cuales no fueron alterados para emplearlos en su forma y expresión natural. El piso de madera de encino trabajado al aceite y cardeado es uno de los elementos que más destacan, y que a su vez, aportan calidez a este departamento hecho de concreto.

La sala y el comedor cuentan con una iluminación privilegiada gracias al ventanal que corre a lo largo del inmueble, en estos espacios destacan los tonos ocre, así como los detalles vintage, tales como el sillón Barcelona de Ludwig Mies van der Rohe, combinado con mobiliario de diseño mexicano actual, como el comedor de Pirwi, una mezcla de elementos que hacen de éste un espacio contemporáneo.

La cocina es un ambiente abierto y se integra al comedor por medio de una barra de mármol negro Santo Tomás, la cual cuenta con una capacidad para cuatro personas, y puede ser utilizada también como desayunador.

Uno de los lugares más aprovechados por los propietarios es la terraza, ya que disfrutan recibir invitados frecuentemente. Esta área fue concebida con mobiliario y accesorios de la firma estadounidense (Chicago) Crate&Barrel. Una de las soluciones que Grupo MM ofreció a los moradores para que habitaran en una casa acogedora y a su entero estilo, fue crear a la medida gran parte del mobiliario. La sala de televisión cuenta con un librero de encino multifuncional y un escritorio que fue concebido personalmente por el arquitecto Magaña. Gracias a ello, el espacio presenta tonos naturales de madera y mobiliario con tonalidades rojas y grises, a fin de crear un ambiente elegante y a la vez natural.

El pasillo que conecta a las dos habitaciones está rematado con una obra del artista Pedro Friedeberg. La habitación principal destaca el uso del concreto, así como elementos decorativos en diversos colores y texturas. Se trata de un proyecto donde se respira elegancia y sobriedad en su diseño y detalles, un ejemplo de interiorismo mexicano de calidad.