• Casas
  • María Alcocer
  • 05|08|2015
El sueño de Philippe Starck
El diseñador nos invita a conocer su residencia ecológica en Montfort-l´Amaury, el laboratorio experimental de la nueva generación de viviendas prefabricadas sustentables.
http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201531/starck2_2165_546x.jpg

Una de las ambiciones de Philippe Starck, para quien la modernidad es tener menos y el lujo más extremo es ser capaz de despreciar el dinero, es que cada una de sus obras posean, además de suprema calidad en el diseño, un carácter democrático.

Para mostrarnos su filosofía, tanto de vida como de trabajo, nos abrió las puertas de su residencia en Montfort-l’Amaury, en Francia, la cual fue concebida como un laboratorio para probar y mejorar el concepto de vivienda P.A.T.H. (Prefabricated Accessible Technological Homes).

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201531/starck5_7760_615x.jpg

El deseo de promover una ética humanista, y de defender la política como filosofía y la utopía espiritual de un mundo mejor, ha impulsado el trabajo y la producción de esta mente brillante, así como las obras de Riko, uno de los principales fabricantes europeos de construcciones prefabricadas de madera sostenible. Los valores que ambos comparten los reunieron para concebir casas prefabricadas tecnológicas accesibles, una solución de vida única que responde a los desafíos de vivienda de la actualidad y del futuro mediante la combinación de alta tecnología, confort, diseño atemporal y respeto por el medio ambiente, para ofrecer un producto funcional y de calidad al usuario.

El sistema P.A.T.H. ofrece dos modelos de casas: Formentera (casas de una sola planta), Montfort (casas de uno o de dos pisos abiertos al exterior), y un tercer modelo de unidades suplementarias destinadas a ser utilizadas como habitaciones de invitados, estudios o estacionamientos. Todas están disponibles en varios planos diseñados por Starck, con el fin de adaptarse a los deseos y a las expectativas de los propietarios. De este modo, se puede elegir entre 34 diferentes plantas que varían en tamaño —de 140 a 350 metros cuadrados—, así como en el número de habitaciones —de una a ocho—.
 

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201531/starck3_3193_615x.jpg

“El alcance de posibilidades es muy amplio. Se adapta perfectamente a mi visión de lo que un creador responsable tiene que hacer. Mi misión fundamental en la vida es crear soluciones técnicas abiertas con el fin de hacer frente a la pregunta más importante del futuro: ¿Cómo es posible ofrecer a las personas la posibilidad de elegir y de tomar decisiones coherentes, teniendo en cuenta las diversas limitaciones, expectativas y formas de vida, y hacer posible que las personas se sientan orgullosas de sus diferencias?”. Y añadió: “Con P.A.T.H., queríamos llegar al mayor público posible. Esta es la razón por la que decidí no hacer ningún gesto arquitectónico aquí. Yo no quiero imponer nada a nadie. Las posibilidades arquitectónicas son muy amplias y flexibles. Por ejemplo, la Montfort cuenta con una cornisa. Sin embargo, otros tipos de techos también están disponibles, planos o a dos aguas. El tcecho-cornisa brinda un gran número de beneficios para los clientes. De hecho, la cornisa está pensada para ocultar todo el sistema de producción de energía, que es una verdadera fábrica”.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201531/starck4_720_615x.jpg

Por lo tanto, una vez que ha sido pedida, en menos de seis meses se entrega la casa P.A.T.H. Además, con una gama de precios que oscila entre los dos mil 700 y los cuatro mil 900 dólares por metro cuadrado, de acuerdo con las opciones específicas de los propietarios, las casas P.A.T.H. cumplen con su deseo de vivir en un entorno tecnológico y ecológico.

Este tipo de fabricación representa el futuro de la edificación. Estas nuevas instalaciones eco-tecnológicas shan sido concebidas para integrarse perfectamente a la arquitectura de las casas P.A.T.H. “No tenemos que señalar la tecnología que se utilizó para desarrollar el proyecto. Al contrario, ésta debe integrarse de manera simple y natural. Debe volverse invisible para los usuarios”, finalizó Philippe Starck.