• Casas
  • Norma Rodríguez
  • 26|11|2014
Sentimiento moderno y cálido
La residencia de una pareja joven se llena de sofisticación gracias a un diseño de vanguardia y emoción en el interiorismo.
http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201448/sentimiento_moderno_y_calido_1_4601_615x.jpg

Al dar el primer vistazo a este espléndido departamento de 500 metros cuadrados, jamás imaginaríamos que estuvo deshabitado durante más de 10 años. Incluso, la primera impresión del arquitecto Patricio García Muriel al conocerlo fue negativa. “Se trataba de un sitio totalmente destruido, pero llamaron mi atención las alturas de 3.5 metros entre cada piso y las vistas que lo rodeaban hacia pobladas áreas verdes. Valía la pena intentar reconstruirlo y, aunque tuvimos que demolerlo todo y empezar desde cero, el resultado fue perfecto, justo lo que deseábamos para el proyecto que teníamos en mente”.

Por supuesto, había que ceñirse a ciertas condiciones del edificio en el que se ubica el departamento, así como a los elementos constructivos y arquitectónicos del sitio. No obstante, en un lapso de 10 meses se pudo trabajar a un nivel de detalle con carpinterías muy sofisticadas, muebles empotrados y a medida, uso de cristal y vidrio en varias áreas de la vivienda, plafones y cajillos para luces indirectas, tecnología para una casa inteligente y efectos en los muros de piedra pulida o con texturas rugosas en algunas habitaciones.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201448/sentimiento_moderno_y_calido_2_8502_546x.jpg

El diseño surgió de las necesidades del cliente y de su colección de arte, la cual es protagonista de cada uno de los rincones de este hogar. Cuando se le preguntó al arquitecto sobre el estilo de la vivienda, él mismo lo bautizó como “modernismo cálido”, pues dentro de un lujoso contexto moderno y limpio se utilizaron acabados acogedores que otorgan una sensación de amplitud, luminosidad y calidez. Patricio García Muriel no quería caer en un minimalismo excesivo, de aquellos que impiden sentirse cómodo, por lo que junto con la interiorista Alejandra Pasquel, ambos de la firma PGM Arquitectura, intervino cada detalle de la morada.

Lo más importante en la concepción de este proyecto, es que la familia tuviera un espacio propio para desenvolverse naturalmente. De ahí que las áreas sociales estén perfectamente divididas de las privadas para lograr una absoluta intimidad. Tal es el caso del estudio-biblioteca de la propietaria, que está detrás de una puerta corrediza, o de los espacios que los niños tienen además de sus habitaciones: un amplio salón de juegos y entretenimiento con todo lo necesario para divertirse, incluyendo tecnología, equipo de sonido, material de lectura y pantallas.También el arte tiene un lugar especial en la vivienda, ya que tanto los cuadros y las esculturas tienen una ubicación particular de acuerdo a su tamaño, forma y colorido, así como su iluminación independiente.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201448/sentimiento_moderno_y_calido_3_8971_615x.jpg

Para el mobiliario se recurrió a marcas como Minotti, Roches Bobois, Poliform, Molteni&C, Bofi, además de diseños especialmente realizados por PGM Arquitectura. “Muchos de los muebles son nuestros, pues se requerían medidas que no existen en el mercado; también era importante pensar en estructuras muy ligeras, por ejemplo, para los libreros y las literas de las recámaras, pues buscaba que existiera armonía con el lenguaje moderno que estaba manejando en toda la casa”. Y es que, al hablar del mobiliario, podemos asegurar que se trata de piezas que acompañan dignamente a esculturas de Feliciano Béjar y de Sebastián, o a pinturas de Jan Hendrix, Irma Palacios y Gustavo Aceves, entre muchas otras obras de artistas contemporáneos internacionales.

Hay otros elementos que sobresalen por la forma creativa en que fueron concebidos, como la hermosa cava de cristal que se aprecia desde el vestíbulo, el baño de visitas con una escultura de Patricio García Muriel hecha con teclas de piano colocadas sobre un espejo, o la original pieza de tubería por la que cae agua en un recipiente de vidrio. Asimismo, destaca un cuadro de Roberto Cortázar en la pared de nogal, la cual esconde un majestuoso bar y, por último, la recámara principal que posee un elegante vestidor en el que se jugó con la luz por medio de una pieza completa de Barrisol.

Sin duda, detalles que no pasan desapercibidos y que le dan el toque de lujo y sofisticación a una impecable casa familiar que presume un interiorismo moderno y cálido.