• Casas
  • María Elena Espinosa
  • 14|12|2015
El santuario del bosque
Alejandro Escudero imprime su maestría y su esencia en una residencia inmersa en el hermoso contexto natural de Valle de Bravo.
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Arquitectura y diseño interior: Alejandro Escudero

Respeto, honestidad y honor son conceptos que podrían definir el trabajo del arquitecto Alejandro Escudero, entendido siempre desde la sostenibilidad, la relación adecuada entre forma y función y la integración del proyecto en el entorno, pero, sobre todo, con un absoluto respeto a los materiales.En su último proyecto, imaginó lo que hubiera podido ser su propia casa, lo cual sin duda explica por qué ésta es una verdadera síntesis de su concepción arquitectónica. Se trata de una exquisita oda a la fusión entre arquitectura y paisaje. “Los propietarios querían una casa que tuviera un gran patio. Esto marcó el proyecto desde el principio, una propiedad que tuviera una zona privada y otra que estuviera integrada al paisaje, al agua y a la convivencia con ésta, además de cumplir al máximo algunas pautas de sustentabilidad”.

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Es así como el arquitecto explica el origen de esta obra que parte del concepto de una hacienda mexicana, pero fue tratada con una visión del estilo románico, el moderno y el clásico a la vez. Aquí, la piedra, el vidrio, la madera y el acero son los elementos predilectos, mientras que en la paleta cromática dominan los tonos cálidos, los grises suaves y el negro. Las líneas depuradas también son características de la residencia, que nos brinda una sensación de paz, seguridad y vitalidad. “El rancho es casi en su totalidad de piedra de la zona, y en una parte parece flotar en el lago, lo cual, además de crear un contexto espectacular, cubre la función de filtrado y reciclado de las aguas residuales de la casa, con lo que el agua que se toma regresa igual de limpia a su entorno”.

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La iluminación fue un factor determinante en la distribución y orientación del proyecto. Durante el día, los grandes ventanales de piso a techo dejan entrar la luz y la calidez del sol, mostrando que el límite de la casa es el horizonte, el cual pretende ser una apertura permanente. Durante la noche, la misma transparencia deja que estos espacios continúen integrados, y por dentro siempre la calidez de los claroscuros y la iluminación puntual crea diferentes ambientes, transformándolos a una escala más humana.Su amor por la decoración lo impulsó a impregnar la casa con el sello que siempre lo ha distinguido. El buen gusto, la sobriedad y un encanto casi sublime se aprecian en cada rincón. Los interiores son sencillos pero contundentes, pisos de roble de 30 centímetros de ancho y pizarra, paredes de cal y yeso, maderas de roble con algunos acentos de maderas recicladas y piedra, así como acero en la cancelería, conviven con telas de algodón y paño, y los linos belgas le otorgan un toque étnico-deluxe.

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En la sala y el comedor, los techos de casi triple altura son de madera negra y las estructuras de madera de roble. Estas tonalidades oscuras brindan calidez, y los objetos y accesorios refuerzan el contraste con el tono de los muros y del piso. Simultáneamente, los colores neutros armonizan con el verde brillante de la vegetación circundante. En estas áreas el concepto del mobiliario está apoyado en elementos susceptibles de estar tanto dentro como fuera de la casa, donde los propietarios pasan buena parte de su tiempo. La terraza y el comedor exterior resaltan las formas de la arquitectura, la textura y las características de los materiales, y el color de los muebles y accesorios tienen como objetivo que el ambiente en general sea el protagonista.

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Las recámaras, por su parte, cumplen con la privacidad necesaria pero con una elegancia y una espectacularidad dignas del lugar. Sin duda, cada uno de los espacios que integran esta residencia, al igual que el resto de sus proyectos, reflejan el espíritu de Alejandro Escudero. Materiales nobles por doquier, espacios abiertos, estructuras que tocan el cielo, grandes puertas y ventanales que permiten penetrar la luz del día e integran la arquitectura de forma natural con el impresionante paisaje, son los elementos clave de esta construcción que va más allá de ser una casa de descanso.