Armonía funcional
Tras la Primera Guerra Mundial, la ideología de la Bauhaus otorga un nuevo sentido al valor de la funcionalidad sin olvidarse de la estética.
http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/22/bauh3_1289_615x.jpg

En el contexto de los años posteriores a la Primera Guerra Mundial existió en Alemania un grupo de arquitectos, artistas e intelectuales que buscaban transformar la sociedad por medio de su ideología. Encabezado por Walter Gropius, quien consideraba que la enseñanza artística era fundamental para lograr una reforma social, la escuela de diseño, arte, arquitectura y artesanía, Bauhaus, fue establecida en 1919 en la ciudad de Weimar.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/22/bauh2_3299_615x.jpg

Uno de los principales ideales de esta corriente de pensamiento se resume en la famosa frase de Gropius: “La forma sigue a la función”. De ahí que las construcciones características de este movimiento destaquen por sus amplias fachadas, líneas definidas e imponentes formas rectangulares, así como por la utilización de materiales básicos como el cristal, el acero y el concreto en acabados de tonalidades neutras.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/22/bauh1_8252_615x.jpg

Sin duda, uno de los edificios más emblemáticos de este periodo es el de la propia escuela Bauhaus de Dessau, el cual incluso muestra el nuevo estilo tipográfico creado por el departamento de diseño. Diseñadores como Marcel Breuer y Ludwig Mies van der Rohe —quien fue director de la escuela en su última etapa antes de ser cerrada por presiones del partido nazi— demostraron con sus poderosas piezas de mobiliario que el equilibrio entre funcionalidad y estética puede alcanzar niveles magistrales.