La nueva joya de L.A.
Abierto a finales de septiembre, The Broad es el nuevo e impactante museo de arte contemporáneo del que todos hablan.
http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/09/broad1_8883_615x.jpg

Había que ser creativo, muy creativo, para aspirar a vivir al lado del Walt Disney Concert Hall, uno de los edificios más admirados del planeta y diseñado por Frank Gehry. Elizabeth Diller, de Diller Scofidio + Renfro, lo dijo: no se trataba de competir con el edificio vecino sino de crear un diálogo arquitectónico. Con The Broad —que abrió sus puertas el pasado 20 de septiembre—, el barrio Downtown L.A. demuestra que tiene la firme intención de seguir creciendo. Desde hace algunos años, a su imagen de business district se suma la de zona en pleno renacimiento y desarrollo cultural. Es una de las razones por las que se esperaba tanto de este nuevo museo de arte contemporáneo cuyo acceso es gratis.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/09/broad3_2514_615x.jpg

Los filántropos Eli y Edythe Broad están detrás de The Broad, pues además de financiar el edificio, exhiben en el interior su colección de arte, la cual cuenta con alrededor de dos mil obras que datan de la posguerra hasta hoy. Importantes maestros como Andy Warhol, Jeff Koons, Roy Lichtenstein, Jean-Michel Basquiat, Jasper Johns, Robert Rauschenberg, Ed Ruscha y Cindy Sherman, entre otros, son algunos de los artistas presentados.

Dividido en tres niveles, el fascinante edificio de 11 mil metros cuadrados fue concebido alrededor del concepto innovador de “velo y bóveda”, por los neoyorquinos de Diller Scofidio + Renfro, quienes colaboraron con el despacho californiano Gensler en la fase de construcción. Desde la calle, la intrigante capa blanca en forma de nido de abeja —el “velo”— invita a entrar en el interior, donde destaca inmediatamente una masa opaca de color gris —la “bóveda”— hecha con 16 millones de kilos de concreto.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/09/broad2_5733_615x.jpg

En el lobby, una escalera eléctrica que no parece tener fin (o un elevador rodeado de cristal) lleva directamente al segundo y último piso, en donde empieza el recorrido. Ahí, el espacio de exhibición de más de cuatro mil 500 metros cuadrados está bañado de luz natural. Distintos elementos, como el techo de siete metros de altura, la blancura de las paredes y el hecho de que no haya ninguna columna, contribuyen a dar una sensación de amplitud y de fluidez espacial. Como imaginado por Diller Scofidio + Renfro, las monumentales y coloridas obras de arte son claramente el elemento central del concepto arquitectónico. El primer piso —al que lleva la escalera central— da a los visitantes una idea de lo que sucede detrás del escenario, pues ventanas de vidrio permiten ver el almacén de casi dos mil metros cuadrados. Finalmente, la planta baja exhibe las piezas más recientes de la colección e incluye una sala dedicada a las inmensas piezas ultracoloridas de Takashi Murakami.

http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/09/broad4_4954_615x.jpg

En el marco de la presentación inaugural, enfocada en un recorrido cronológico que va de los años 50 a nuestra época, puede admirarse también —durante apenas 45 segundos mágicos— la poética instalación de Yayoi Kusama titulada Infinity Mirrored Room-The Souls of Millions of Light Years Away.

Al incorporar los más altos estándares tecnológicos, este edificio refleja lo mejor de la creatividad y de la innovación arquitectónica. Con el objetivo de tomar en cuenta los desafíos del futuro, los miembros de Diller Scofidio + Renfro concibieron un museo energéticamente eficiente y eco-consciente que aspira a obtener la certificación LEED Silver. Además, adyacente al edificio, diseñaron una plaza pública de más de dos mil metros cuadrados con árboles de 100 años de edad, para ofrecer tanto a los viajeros de todo el planeta como a los habitantes un área verde apacible en el centro de la ciudad.

www.thebroad.org