Trazos yucatecos
Con este edificio de 17 departamentos, en Playa del Carmen, Reyes Ríos + Larraín honra la arquitectura y las técnicas de construcción de la región.
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Arquitectura: Reyes Ríos + Larraín Arquitectos

Diseño Interior: Josefina Larraín y Salvador Reyes

A sólo 200 metros del mar, este proyecto residencial fue construido sobre un lote de 400 metros cuadrados. Además de un sótano con estacionamiento y una azotea que cuenta con una alberca y un gimnasio, los cinco niveles de departamentos albergan unidades de una a tres recámaras de 66 a 145 metros cuadrados.

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“Se creó un esquema modular de seis tamaños básicos, y cuatro tipológicas de distribución de departamentos, a partir de traslapes en horizontal y vertical, que se observan en las fachadas exteriores e interiores. Esto permitió que el edificio creciera de cinco niveles —como era su diseño original— a seis, cuando el cambio de uso de suelo nos permitió ampliarlo durante la obra y con el mínimo de adaptaciones al proyecto original”, explicó Reyes Ríos + Larraín. Basado en Mérida, este despacho —fundado por los arquitectos Salvador Reyes Ríos y Josefina Larraín— tiene gran reconocimiento por su extensa experiencia en remodelar propiedades coloniales en México.

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Este proyecto en la Riviera Maya posee la particularidad de ser el primer edificio alto en tener fachadas y muros interiores recubiertos con un estuco elaborado a base de la resina obtenida de la corteza del árbol chukum. Esta especie originaria de Yucatán sirve como sellador natural y su color aparente evita pintar el edificio. “Es una actualización de una antigua técnica maya, con la cual utilizamos ahora materiales modernos como el cemento blanco y el polvo de piedra caliza”. Principalmente, las materias primas y regionales —como el mosaico de pasta, el bambú y las maderas locales—, contribuyeron a integrar la obra en su entorno. Por otra parte, se escogieron también materiales industriales, como el acero, el aluminio y el vidrio, ya que son resistentes, ligeros y menos costosos en cuanto a mantenimiento.

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En esta obra se privilegiaron los principios pasivos de sustentabilidad, como la orientación, el aislamiento térmico y la ventilación cruzada, a la que se favoreció mediante un atrio cubierto que conecta los dos cuerpos del edificio y que actúa como un espacio de encuentro social y de acceso a los departamentos. “Lugar, materia y pertenencia son las tres palabras claves que definen el sentido del diseño arquitectónico, los sistemas constructivos y la sostenibilidad del edificio”, Reyes Ríos + Larraín.