Andrew Fisher
Conoce las creaciones con luz celestial de este creativo que se destaca por ser un alquimista artístico.
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Creativo incansable, pintor, escultor, diseñador de mobiliario, de iluminación y de accesorios. El estadounidense Andrew Fisher viajó a San Miguel de Allende hace cinco años junto con Jeffry Weisman, y en seguida se enamoró de la luz cálida del sitio; dos días más tarde compraron una casona del siglo XVIII en el centro del pueblo, donde ahora viven. Fisher y Weisman comparten además la dirección de la reconocida firma de diseño Fisher Weisman, en la cual mezclan su imaginación desbocada y una sensibilidad artística única enfocada en el diseño handmade. Después de comprar y renovar su casa en San Miguel de Allende, Fisher y Weisman se inspiraron para crear una línea de muebles hechos a mano, así como iluminación y accesorios, en colaboración con maestros artesanos del lugar.
 

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Originalmente fue llamada Casa Acanto, gracias a su casona en San Miguel. Los interiores y el mobiliario que conciben son individuales y memorables, al igual que la obras artísticas de Andrew Fisher. Si se mira a través de su arte, éste habla de una persona silenciosa y meditativa. A Fisher le apasiona la delicadeza de todo lo elaborado a mano y le resulta intrigante la repetición de la forma y el ritmo constante. La serie dorada que empezó a bocetar en 2007 y que continúa ampliando, destaca por la coloración, la calidez, los matices, el brillo y el juego de luces y sombras que aportan un carácter espiritual, casi místico a sus piezas. Las esculturas “3 Gold Nests” y “Libro 1” son sus preferidas. La primera está inspirada en los nidos cónicos de las aves tejedoras del occidente de India. Está compuesta por tres nidos con miles de pendientes de alambres recubiertos por hoja de oro de 24 quilates.

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 La enigmática pieza “Libro 1”, creada en 2006, seduce por sus infinitos detalles, “me encanta que cada persona que lo admira lo hace suyo y le da un nuevo significado”, explicó Fisher. A pesar de ser un diseñador y creativo multidisciplinario, para Andrew Fisher el arte siempre es primero. Gran parte del mobiliario que conforma las colecciones de la firma de diseño Fisher Weisman, nace a partir de las obras de arte que Andrew concibe. Recurrentemente sueña sus obras antes de realizarlas, y al despertar comienza a bocetar. En otras palabras, Andrew Fisher hace que sus sueños cobren vida.