Adiós al fundador de IKEA, INGVAR KAMPRAD
El millonario más ahorrador, creador de la compañía sueca de decoración, ha fallecido en la intimidad de su casa en Suecia a la edad de 91 años tras una breve enfermedad.

"Ingvar Kamprad ha fallecido el 27 de enero en su hogar de Småland (al sureste de Suecia) en calma y rodeado por sus seres queridos. Su muerte se ha producido a los 91 años de edad y a causa de una corta enfermedad", reza en el comunicado con el que Ikea ha anunciado la pérdida de su fundador.

Kamprad nació en 1926 y con tan solo 17 años, en 1943, puso en marcha el germen del que estaba llamado a ser el fabricante de muebles más internacional. Lo hizo con unos ahorros que le regaló su padre por sacar buenas notas a pesar de su dislexia. Desde entonces, y con puntualidad nórdica, la compañía ha regurgitado muebles funcionales, de atractivo diseño y aún mejor precio, con su emblemático paquete plano y la filosofía del do-it-yourself para que los ciudadanos del mundo decoren las repúblicas independientes de sus casas siguiendo la regla de las tres B.

Aunque ha llegado a ser una de las 500 personas más ricas del mundo según la revista Forbes, con una fortuna superior a los 64.000 millones de euros, su vida no ha sido la de un multimillonario al uso: "Soy un rico al que no le gustaba gastar dinero", dijo en alguna ocasión. Ahorrador militante, compraba lácteos próximos a caducar porque eran más baratos, viajaba solo en clase turista o en su Volvo de los años 90 y vestía en tiendas de segunda mano con el objetivo de "dar buen ejemplo".

Durante varias décadas vivió en Dinamarca y Suiza donde, entre otras cosas, evitó pagar la mayor cantidad posible de impuestos, pero los suecos se lo han perdonado todo, incluso el que confesó "fue el error más estúpido de mi vida", un pasado fascista vinculado a Nueva Suecia en Movimiento.

A pesar de que en 1988 dejó de desempeñar una función operativa en la compañía, ha trabajado hasta el final de sus días colaborando como asesor sénior, siempre fiel a su lema de que la mayoría de las cosas están aún por hacer.

Su nombre quedará siempre viculado a las siglas de IKEA, no en vano sus dos primeras letras hacen referencian a su nombre y apellido (la E a la granja donde creció –Elmtrayd– y la A a su pueblo –Agunnaryd–). Descanse en paz.

 

Texto publicado originalmente en AD España.