Un recorrido íntimo a través de la residencia del artista Jan Hendrix
El artista visual holandés nos comparte cómo, inspirado en la estructura de un tren, concibió esta residencia.
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Diseño Interior: Jan Hendrix

Sin lugar a dudas, los espacios que habitamos, así como los objetos que nos rodean, juegan un importante papel en las emociones y sensaciones que experimentamos día con día.

Esto queda especialmente de manifiesto al observar la residencia que, durante casi 15 años, habitó el artista visual holandés Jan Hendrix en la Ciudad de México.

“Una casa, a final de cuentas, es una acumulación de objetos, elementos y colecciones que uno tiene y quiere poner en un cierto orden, dentro de una cierta estética, para crear una segunda o tercera piel para uno mismo y para el lugar en donde te encuentras; es como si fuera una piel protectora de tu vida”, expresó Jan Hendrix.

La arquitectura particular de la vivienda, construida a comienzos del siglo XX, fue clave para lograr el concepto creativo del que partió el artista para concebir este espacio: un tren.
 

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“Se trata de casas modulares muy largas y muy angostas, con cerca de 30 metros de profundidad, con habitaciones divididas que dan a un patio, a la antigua. La idea fue quitar muros entre cuarto y cuarto para que todo se volviera como un tren que empieza con la sala y termina con la regadera. En el ínter están el comedor, la cocina, la biblioteca y la estancia, un poco de todo, medio revuelto y medio ecléctico”, explicó.

Al abrirse las habitaciones, los colores adquirieron un papel fundamental para definir los ambientes, al igual que la disposición de elementos para crear juegos de texturas, geometrías, perspectivas y, sobre todo, dar una sensación general de equilibrio.

Fue muy intuitivo, no hubo plan, el espacio se fue creando para siempre buscar el balance entre los muebles, los objetos, las obras y los libros, que son de diferentes épocas y estilos. Todo se vuelve, a lo mejor, un reflejo de mí mismo”, comentó Hendrix. Desde luego, al tratarse de un artista visual, la relevancia del arte y de los libros es crucial. Por ello, no resulta extraño que la biblioteca sea su espacio predilecto de la vivienda. 

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“Cuando yo estoy en mi casa quiero disfrutar de la obra de mis colegas, que son mucho mejores que yo, y también de los libros que permiten el placer de la lectura o del estudio, pues muchos son de referencia de arte, arquitectura y diseño”, aseguró. En este sentido, y aunque la elección de una pieza predilecta sea prácticamente imposible, sí existen para Hendrix obras que guardan un valor sentimental particular.

“Todo fue escogido con mucho cariño y mucho cuidado. Quizás sobraban algunas piezas, pero no faltaba nada. La primera fotografía que compré en mi vida fue en México, una de don Manuel Álvarez Bravo, que es la famosa Obrero en huelga, asesinado, la fui pagando en abonos y fue mi primera compra de arte. Es importante porque fue el inicio de una colección”, comentó el artista.