Bocadillo de jamón y champán
Un nombre que nos indica lo que encontraremos al interior de este restaurante típicamente español.
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Había dos objetivos de diseño para el equipo de Lucas y Hernández Gil encargados del proyecto, sencillez y sofisticación, así que siguiendo la línea de los anteriores restaurantes Bocadillo de jamón y champán, desarrollaron lo que ellos llaman “dualidad cruda-refinada”, es decir, el uso de materiales y una paleta cromática que no pasen desapercibidos pero tampoco saturen la visión de los comensales. En una palabra: equilibrio.

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La nueva sucursal se encuentra en Malasaña, Madrid en un edificio del siglo XIX que sirvió de marco para el diseño de inspiración modernista. Todo en el espacio es original y fue creado especialmente para el local. Si miramos con atención, podremos notar referencias al champán en las formas redondas del mobiliario, que nos recuerdan a las burbujas de la bebida, al igual que el brillo en los acabados de latón de la barra.

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La contraparte más discreta se encuentra en las diferentes texturas de las paredes, que van del concreto expuesto al metal pulido, y en los toques de color rosa y blanco que traen calma cromática al lugar. Sus bocadillos, que desde luego son para acompañarse con champaña, incluyen tablas de quesos, ensaladas, salmorejo y gazpacho. Un restaurante que instaura nuevas tradiciones y te invita a festejar.

www.lucasyhernandezgil.com