Magia entre el desierto y el mar
El nuevo JW Marriott Los Cabos redefine la experiencia de viajar en un espacio que crea serenidad, paz y una conexión espiritual con la naturaleza.
Magia entre el desierto y el mar http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/09/jwcabos2_9277_615x.jpg

Arquitectura y diseño interior: Jim Olson / Olson Kundig Architects en colaboración con Idea Asociados

Al sur de la península de Baja California, dentro del exclusivo desarrollo residencial Puerto Los Cabos, donde convergen el desierto y el mar, emerge uno de los hoteles más espectaculares que tenemos en el país. Desde el primer momento, el hotel crea una conexión especial con el huésped, gracias a las columnas que señalan un movimiento hacia el agua, las cuales, a su vez, enmarcan el horizonte. Dos albercas infinity constituyen un juego visual de continuidad hacia el gran océano. A partir de ese momento comienza una experiencia que te sumerge en un viaje inolvidable. “Cuando llegué por primera vez al lugar, me quedé impresionado por el océano. Ésta fue la inspiración más grande, la manera en la que el horizonte no termina y te da un sentido de espacio que no puedes obtener de otra manera”, comentó el arquitecto Jim Olson, quien encabeza el despacho estadounidense Olson Kundig Architects

Magia entre el desierto y el mar http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/09/jwcabos1_798_615x.jpg

El concepto del hotel es conservar lo más hermoso de la naturaleza envuelto en una obra de arte, mientras convive con la tecnología y las comodidades de un hotel de lujo. Se trata de un espacio para vivir la riqueza cultural de San José del Cabo, la gastronomía del estado y las playas del Mar de Cortés, y el océano Pacífico.

El JW Marriott Los Cabos plasma un diseño ligero y contemporáneo a través de sus materiales y colores, los  cuales se asemejan a la arena que lo rodea. El edificio te invita a enfocarte en la naturaleza y el arte; largas líneas horizontales se disuelven con el desierto dando la impresión de que el edificio creció ahí. Los espejos de agua e infinity pools forman, a manera de capas, la ilusión de que el mar sube hasta donde el visitante se encuentra, y el reflejo se fusiona con el océano mismo. Las 299 habitaciones llevan en su interiorismo la paleta de colores de su entorno, con pisos de mármol, madera y texturas cálidas, los grandes ventanales absorben la belleza de las dunas de arena y el mar.

Magia entre el desierto y el mar http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2016/09/jwcabos4_3477_615x.jpg

Cada detalle fue pensado para generar un sentimiento de intimidad, en un ambiente acogedor y sofisticado. “Los interiores del hotel son una extensión de la arquitectura y, al igual que el edificio, tienen una conexión con el diseño mexicano. Los colores cálidos, las formas y las texturas logran que te sientas en México”, destacó Jim Olson. Con una vista sublime, el hotel ofrece experiencias enriquecedoras en todo momento. Desde las delicias culinarias del chef Thierry Blouet en el Café des Artistes, el Jasha Spa, un espacio revitalizante y de relajación, hasta pasar un día en una cabaña privada o en las albercas de agua de mar, cada actividad está pensada para acercar al huésped a una estancia única e inolvidable.