Las Alcobas
En un estilo contemporáneo con ciertos toques mexicanos, se levanta este oasis de paz y sofisticación en pleno Polanco.
http://cdn.admexico.mx/uploads/images/thumbs/201421/las_alcobas_8670_615x.jpg

Arquitectura interior: Yabu Pushelberg

Sorprende encontrar un lugar así en avenida Masaryk. Desde que se abren las puertas de esta residencia, se respira una atmósfera de relajación, refinamiento y calidez, difícil de concebir en una zona que es un torbellino en la Ciudad de México.

Al entrar, el visitante es invitado a subir por una hermosa escalera de seis pisos, sintiéndose como en su propia casa, un espacio delimitado y privado que poco tiene que ver con los grandes hoteles urbanos. Una experiencia sin par que lo lleva a recorrer el lugar completo, subiendo y bajando por la escalinata.

El proyecto corrió a cargo del dúo de creativos canadienses Yabu Pu Shelberg, quienes tomaron elementos clásicos de la arquitectura y el diseño, los combinaron con la más alta tecnología y utilizando materiales como mármol de diferentes tipos, granito, cuarzita, maderas de palisandro, azulejos de bronce, paneles de piel con costuras y espejos biselados por dentro y por fuera, le dieron ese efecto de calidez e intimidad que se requería.

En las 35 habitaciones y cuatro suites, algunas con terraza privada, se encuentra todo lo necesario para recibir al viajero de negocios o al turista. En su decoración se observan diferentes texturas que le dan calidez y profundidad al espacio, hay paneles de piel bordados a mano con motivos de grecas precolombinas, paredes cubiertas con pasta y un tallado también hecho a mano, mobiliario de madera con detalles en bronce y una combinación de colores que crean un ambiente íntimo. Por la noche se producen varios escenarios de iluminación que provocan distintas atmósferas. La funcionalidad va ligada al servicio, por lo que luz, clima y aromaterapia se manejan a través de sensores automáticos de presencia.

Un buen sabor de boca deja el percibir que a pesar del aire internacional de Las Alcobas, por todos lados se observan toques de diseño y accesorios que nos recuerdan dónde nos encontramos: una simpática sillita oaxaqueña, un vaso de refrescante agua de sabores, un colorido alebrije en el cuarto, un recipiente con flores, el sonido del agua al caminar, cazuelas de cobre, una charola pintada a mano o una hermosa puerta tallada con motivos inspirados en las puertas de la Catedral de la Ciudad de México.