Romanticismo puro
El Belmond Hotel Cipriani pone en la mesa el Oro de Venecia.
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Venecia ofrece una experiencia teatral única, su arquitectura y ambiente envuelven, estimulan y seducen todos los sentidos del viajero; si en ese orden de ideas Venecia es un teatro, el Belmond Hotel Cipriani es su palco real. Ubicado en la Isla de Giudecca, a unos minutos en lancha privada de la Piazza San Marco, el hotel Cipriani es el gran ventanal por donde se observa y admira el escenario de la ciudad.

En 1958, con un proyecto original de Giuseppe Cipriani, se pensó en un espacio que reuniera todos los atributos de Venecia: culturales, gastronómicos, hospitalarios, decorativos, históricos  y hasta comerciales, con fácil acceso y cercano a la emblemática plaza de San Marcos, pero alejado de las multitudes turísticas de la zona. A la iniciativa de G. Cipriani se sumaron entusiasmadas, las tres hijas del Barón de Iveagh —cabeza de la familia Guinness—: la Vizcondesa Boyd of Merton, Lady Svedjar y Lady Bridgit Ness, estableciendo así una sociedad. Con esta visión y filosofía se compraron dos hectáreas en la Isla de Giudecca, terrenos que incluían los jardines en donde se dice que Giacomo Casanova romanceaba a sus conquistas.

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Para 1967, ante la creciente popularidad y aceptación del viajero exigente, Belmond Cipriani Hotel adquirió otros terrenos contiguos a la propiedad original, construyendo entre jardines frondosos una alberca de tamaño olímpico única en Venecia, considerada como una de las más bellas de Europa.

En 1976, las hermanas Guinness vendieron el hotel a uno de sus más devotos huéspedes, James B. Sherwood, de Sea Containers, la naviera de contenedores más grande del mundo. Desde 1991 hasta 2014, además de la inauguración del aclamado restaurante Oro (poseedor de dos estrellas Michelin), Belmond Cipriani Hotel ha realizado diversas adecuaciones y remodelaciones para mantener la gracia y el abolengo que lo distinguen: la adquisición del Palazzo Vendramin, una residencia atemporal del siglo XV con 11 habitaciones y suites que ofrecen una atención todavía más personalizada y discreta, así como una inmejorable vista sobre el gran Canal, desde las cúpulas de Santa María de la Salutte hasta el Palacio Ducal.

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En 1998 se incorporó el palazzetto Nani Barbaro y se fundó Cip’s Club Ristorante. Meses después se renovó completamente el jardín de Casanova, gracias a la introducción de un viñedo de cepas de uva Refosco, Cabernet y Merlot. Siguiendo la tradición enóloga de la región se produjo un vino llamado Casanova Salso.

El hotel está dividido en tres alas: la Redentore, la San Giorgio y la San Marcos. Sus  44 habitaciones  y 51 suites ofrecen una combinación de lujo moderno con el inigualable esplendor histórico. Su estilo decorativo de estilo clásico veneciano privilegia amplias y  luminosas áreas, en las que destacan elaborados trabajos y aplicaciones de estuco y frescos, cristal de Murano, telas de Rubelli, lámparas de estilo Fortuny y muebles antiguos con detalles artesanales que realzan los vínculos históricos con La Serenissima. Con estilo único, vistas extraordinarias y una ubicación privilegiada, Belmond Cipriani Hotel se convierte en deleite para el viajero más exigente y versado, quien quedará plácidamente impactado al llegar al muelle privado del legendario Cipriani y sumergirse en su recinto.