• Lugares
  • Natalia Musacchio
  • 16|12|2016
México es más que sus playas
Aléjate de lo convencional y conoce estos pueblos que aún guardan su cultura y estética original.
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  • Valladolid, Yucatán

Hasta hace pocos años, Valladolid era un destino en el que la gente hacía una pequeña parada cuando iba de Mérida a Chichén Itzá, pero hoy se ha convertido en un destino que hay que visitar. Este pueblo mágico colonial atesora un sinfín de joyas dignas de conocerse como el Ex Convento de San Bernardino, con su arquitectura de cantera y tamaño descomunal que guarda un cenote en su interior. Al centro de la ciudad hay otro cenote, en donde alrededor se construyó un restaurante con vistas del agua cristalina. Para hospedarse el hotel Coqui Coqui es la opción pues es un paraíso personal del descanso, también cuenta con una tienda con delicadas fragancias elaboradas por los dueños. Calles adoquinadas y construcciones de color amarillo, rosa y rojo hacen del pueblo un lugar imperdible.

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  • Xilitla, San Luis Potosí

Un lugar único en su tipo, el Jardín Escultórico Surrealista (o Las Pozas, como se llama oficialmente) es un espacio a la mitad de la selva potosina en donde la atracción principal es el conjunto de esculturas creado por Edward James. Esta obra arquitectónica surrealista, cuenta con escaleras de caracol y puertas que conducen a la nada, lo que le da un carácter especial al sitio. Para hospedarse, lo mejor es hacerlo en Xilitla, el pueblo más cercano que permite además conocer la Huasteca Potosina a fondo, y sumergirte en su circuito de cascadas o practicar rafting y rappel.

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  • San Juan Chamula, Chiapas

A 2,200 metros sobre el nivel del mar se encuentra este pequeño poblado, habitado por mujeres que en su mayoría visten huipiles y hombres que portan largas túnicas de lana blanca. De creencias católicas mezcladas con algunos ritos mayas, la sociedad sigue una serie de costumbres muy particulares con una organización matriarcal. Una de las tradiciones particulares del pueblo son las ofrendas a santos con botellas de Coca Cola y un mar de veladoras que adornan la iglesia sin asientos solo detalladas imágenes religiosas. Para evitar cualquier conflicto con los feligreses y las autoridades locales, no tomes ninguna fotografía pues es un tema sensible para las ceremonias que se realizan al interior del recinto. Para hospedarte, lo más recomendable es hacerlo en San Cristóbal de las Casas que está a sólo 20 minutos y compobar las sutiles diferencias de este destino.

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  • San José del Pacífico, Oaxaca

Este pueblo ubicado en la sierra oaxaqueña ofrece a los viajeros aventureros la oportunidad de experimentar actividades únicas en el remoto destino, que cuenta con un impresionante tapete de nubes al atardecer. Todos los hoteles son muy sencillos, el más popular es Cabañas Pacífico, cuyos cuartos están construidos sobre largas columnas de madera, lo que los convierte en habitaciones bastante altas, esto con el fin de que al atardecer los huéspedes puedan observar el fenómeno meteorológico. Cuerpos de niebla descienden por las colinas boscosas para crear una manta blanca, que borra las fronteras entre el cielo y la tierra, sin duda es una experiencia muy especial y que se puede disfrutar en pocos sitios en el mundo.

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  • Mineral de Pozos, Guanajuato

Este pueblo fue uno de los más adinerados del país durante el mandato de Porfirio Díaz, quien incluso poseía propiedades aquí para pasar los fines de semana. Mineral de Pozos, como su nombre lo indica, vivía de la minería y fue tan concurrido en su época que fue aquí en donde se fundaron los almacenes Fábricas de Francia. Cuando las minas terminaron de explotarse, el sitio se vació casi por completo por lo que tomó un aire fantasmal que conserva hasta el día de hoy. Películas como Pedro Páramo (1966), A Walk in The Moon (1987) y The Penitent (1988) han sido filmadas en las calles del pueblo que ha vuelto a conquistar al turismo, y se ha convertido en un destino de hoteles boutique, gastronomía local y paseos en bicicleta.