Armonía con el paisaje en Tapalpa, Jalisco
Esta casa en medio del bosque deja todo el protagonismo al entorno.
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Arquitectura: Elías Rizo Arquitectos

Ubicada en Tapalpa, a dos horas al sur de Guadalajara esta vivienda fue construida en sincronía con su entorno. La discreción de sus líneas, la mezcla correcta en la selección de materiales y la adaptación a la forma del terreno dieron como resultado una intervención con pinceladas de perfección a un majestuoso entorno natural rodeado por montañas boscosas y un lago.

La primera impresión que se tiene de la casa es la de una fachada muy sólida de piedra gris que más adelante desvela una serie de muros del mismo acabado revelando la horizontalidad del proyecto. La casa está orientada hacia el sur, dejando los bloques sólidos hacia el norte, lo que permite un nivel de confort climático destacable y el aprovechamiento de las vistas al paisaje que se abre hacia el sur.

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El bloque horizontal que conforma la casa está dividido en dos partes. El área pública se desenvuelve en el lado poniente de la edificación e incluye un área de estar, el comedor, la cocina, la terraza y un cuarto de juegos rematando al extremo de este bloque con la cochera y el cuarto de servicio. La mayoría de los muros que dividen las áreas públicas son retráctiles, lo que resulta en un área evolutiva que permite formar un gran espacio público de convivencia.

Las zonas privadas del proyecto están ubicadas en el lado oeste de la casa de manera descendiente siguiendo la pendiente natural del terreno, e incluye cuatro recámaras. Ambas áreas, la pública y la privada, convergen en un amplio corredor que parte la vivienda justo a la mitad y vestibula ambos espacios.

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En esta propuesta de diseño pasivo, en la que todo el protagonismo lo recibe el paisaje, se utilizaron diversos materiales locales que se adaptan delicadamente al entorno. La mayor parte de los muros están dotados de una intrigante textura gracias a la piedra laja de la que están hechos y a la excelsitud de sus cortes y su colocación. 

La madera utilizada en las puertas, el mobiliario y el piso es de parota, árbol de origen mexicano famoso por su calidad e intenso color marrón rojizo. En contraste con el resto de la casa, la recámara principal, en el extremo oriente, está forrada con láminas de acero oscuras. 

Dicho material no desentona de los colores y texturas del resto de la edificación, y destaca el volumen de esta habitación que, al igual que el resto de los dormitorios, está separada de la vivienda mediante un espacio abierto que incluye un estanque.