10 cosas que NO debes comprar de segunda mano
Tenemos malas noticias para los cazadores de gangas y los ahorradores compulsivos, estas cosas SÍ valen lo que cuestan.
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En AD amamos comprar muebles de segunda mano, sobre todo en los mercadillos, pero hay algunos productos que siempre deberíamos estrenar. A no ser que realmente no te lo puedas permitir, todas estas cosas merecen una razonable inversión.

1. Colchones
Como sucede con la educación, si crees que un colchón bueno es caro, prueba con uno malo. No es sólo que al dormir (o más bien, al vivir) el cuerpo desprende células muertas y sudor (por no hablar de otros fluidos) o que los tejidos se hayan llenado de bacterias y ácaros, es que además estará desgastado por el uso del anterior propietario, por lo que habrá perdido firmeza. Dada la importancia de un buen descanso, mejor invierte en uno nuevo.

 

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2 . Muebles que hay que reparar
Huye de la frase "pero tiene fácil arreglo" a no ser que realmente tengas habilidades, tiempo y espacio, porque lo más probable es que se dé uno de estos escenarios (ordenados de menos a más probable): 1. Consigues repararlo pero descubres que el olor nunca se va. 2. Haces un arreglo avergonzante ya que olvidaste que no sabes ni colgar un cuadro y el mueble es feo o peligroso, o ambas cosas. 3. El mueble se queda sin tocar haciendo bulto unos meses hasta que decides revenderlo avisando de que tiene fácil arreglo.

3. Ropa de cama y toallas
No debería hacer falta recordarlo, pero por higiene y limpieza no deberías nunca tener textiles cuya procedencia desconoces tan cerca de tu piel o puede que lo que ahorres al comprarlos usados lo gastes en visitas al dermatólogo. Y encima, huelen mal.

 

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4. Cunas
Cualquier cosa que se acerque a tu bebé debería ser segura y limpia, especialmente su cuna. Nos referimos claro a cuando no podemos estar seguros de su procedencia, no a todos esos muebles, ropa y juguetes que nos dejan o regalan los amigos y familiares que nos salvan la vida.

5. Aspiradoras
Solo hay una razón para que alguien venda su aspiradora: que ya no funciona como antes y se han comprado una nueva, cosa que deberías estar haciendo tú.

6. Ollas y sartenes
Cuando están dañados o arañados, algunos tipos de superficies como el teflón pueden desprender sustancias peligrosas (algunas cancerígenas) que se adhieren a los alimentos. Es mejor si el interior es de cerámica y lo estrenas.

 

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7. Camas de mascotas

Sucede lo mismo que con tu bebé o tu propio colchón. Es muy complicado higienizar una cama de perro y no sabes si su anterior propietario tenía problemas dermatológicos o de contención de excrementos... Tu casa apestará y la factura del veterinario aumentará.

8. Electrodomésticos que no puedas probar
Con la excusa de que no quieren extraños en casa muchos venden auténticas chatarras. Está bien comprar lavadoras, batidoras o exprimidores que otros no usen, pero siempre que puedas comprobar que funcionan.

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9. Muebles retirados
Cuando las autoridades o la propia responsabilidad de algunas compañías llevan a la retirada de un producto es por (buenos) motivos de seguridad. Normalmente esos modelos potencialmente peligrosos no suponen riesgo al principio, sino que este llega con el tiempo y el desgaste. ¿Entiendes a dónde queremos llegar?

10. Computadoras
Como en el punto 2, solo si controlas el tema o tienes un primo informático al que no le importe acompañarte deberías evitar comprar portátiles, tablets o smartphones. Y para colmo, podrían ser robados.

 

Texto publicado originalmente en AD España.