Diseño espacial, así ha evolucionado el diseño de las naves espaciales
Desde el Vostok 1 a la cápsula que volverá a la Luna, las naves tripuladas han evolucionado en forma, tamaño y hasta capacidad en más de 50 años.
https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_5755_615x.jpg

En 1957 se puso en marcha la llamada carrera espacial cuando el Sputnik, una pequeña nave no tripulada, dio vueltas a la Tierra. A partir de ahí, la entonces Unión Soviética y Estados Unidos comenzaron una lucha por ver quién podría conquistar primero el espacio. La batalla inicial se la llevó la potencia soviética al poner en órbita al primer hombre (Yuri Gagarin); la segunda fue tomada por los estadounidenses cuando se llegó a la Luna, y luego se sumaron otras potencias para conseguir la odisea.

Desde entonces no sólo hemos conocido lo que se esconde tras las fronteras terrestres, sino que la tecnología e innovación han permeado en el diseño aeroespacial, en específico para poder transportar humanos. Ahora, la meta está en hacer viajes constantes al espacio y de forma específica en regresar a la Luna y conquistar Marte. Pero mientras eso sucede, repasamos en una línea del tiempo la evolución de esos vehículos interestelares que a todos nos han hecho soñar.

((Leer más: Los momentos que han marcado el diseño en la aviación.))

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_5680_3000x.jpg

Vostok

Concebida por la Unión Soviética como una nave de uso satelital de tipo fotográfico, se convirtió en la primera que llevó a un astronauta al espacio, en específico en 1961. Su diseño consistía en dos componentes bien diferenciados: un módulo de forma esférica con un peso de casi 2.5 toneladas y diámetro de 2.3 metros, y una sección cónica donde estaba alojada el área instrumental y viajaba el tripulante -sólo era monoplaza-. Además, en la primera parte se albergaba un sistema de escape de emergencia, mientras que en la parte cónica estaba el sistema de propulsión.

Las naves Vostok formaron parte del primer programa tripulado al espacio de la URSS, con el que consiguió además colocar a otros 5 astronautas en el espacio en viajes distintos, incluyendo la primera mujer. Tras ello, este vehículo dejó de ser utilizado en vuelos tripulados, pero continuó como base para varios modelos de satélites artificiales.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_1951_2275x.jpg

Mercury

Este representa el primer programa estadounidense para los efectos de llevar a una persona al espacio, aunque se dio con un año de retraso respecto a su competidor soviético. Sin embargo, lograron superar en cuanto a tecnología lo aplicado en la nave Vostok: el Mercury fue un vehículo en forma balística, sin alas, pero con un escudo térmico para proteger la entrada a la Tierra y el contacto con la atmósfera. Tenía un tamaño general de casi 8 metros de largo y 1.89 de ancho en la cabina.

Otra innovación en su sistema fue el cohete lanzador, un Atlas-D, que consistía en un cohete modificado a partir de un misil balístico.

Al igual que la aeronave rusa, esta sólo permitía transportar a un astronauta. Ante ello, autoridades de EU seleccionaron a un grupo de siete pilotos militares para encabezar esta odisea. De ellos, sólo seis volaron; Alan Shephard fue el primero en hacerlo sólo 23 días después de que sucediera con Gagarin.

Las misiones Mercury, que incluyeron once vuelos (uno de ellos en fracaso), concluyeron en 1963.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_6024_2275x.jpg

Vosjod

A partir del Vostok, los soviéticos idearon esta nueva nave hacia 1964, cuyas características eran una longitud total de cinco metros distribuidos en un módulo de descenso esférico -igualmente de 2.3 metros de diámetro- en donde se ubicaba el astronauta y los instrumentos; y un módulo cónico de servicio -de más de dos metros de largo- en el se contenía el combustible y el motor. Sin embargo, la mayor diferencia e innovación de este nuevo modelo fue la posibilidad de transportar tres tripulantes.

El Vosjod voló dos veces, una de ellas sin tripulación, y otra en octubre del 64 con tripulantes.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_3373_2275x.jpg

Gemini

Se trata del segundo programa de naves tripuladas de Estados Unidos. Al igual que en el caso ruso, los norteamericanos retomaron las características de su nave pionera y la mejoraron, en específico de la Mercury. Aquí los cambios se dieron en el tamaño y las capacidades de control: por una parte, el peso pasó al doble que su antecesora, un aumento en espacio de cabina y la posibilidad de transportar a dos astronautas. Además, tenían asientos eyectables y mayor espacio de almacenamiento en caso de misiones de larga duración.

Las misiones bajo las nave Gemini, hechas entre 1964 y 1966, permitieron realizar caminatas espaciales, comprobar que la vida del astronauta no se alteraba en el espacio, y hacer diversos experimentos, sobre todo de fotografía de la Tierra.
 

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_6510_3000x.jpg

Soyuz

Del lado ruso, esta fue la siguiente nave en la carrera espacial, cuyas características han sido tan exitosas que sigue usándose en la actualidad para transportar astronautas a la Estación Espacial Internacional.

Su estructura se distribuye en tres partes: el módulo orbital, de forma esférica y situado en la parte delantera. Aquí iba la mayor parte del equipo necesario para la supervivencia de la tripulación en el espacio. Y antes de la entrada en Tierra, esta sección se desprendía y quedaba abandonado en el espacio.

Luego, estaba la cápsula de tripulación, en forma de campana, que es en realidad la única que regresa del espacio. Estaba equipada con un escudo térmico y dos paracaídas. Podía transportar, igual que la Vosjod, a tres tripulantes.

Finalmente estaba el módulo de servicio, de forma cilíndrica, en donde se albergaban los tanques de combustibles y otros equipamientos.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_227_3000x.jpg

Apollo

Quizá de las naves más famosas en la historia espacial, principalmente por haber sido aquella en la que se llegó a la Luna, voló entre 1968 y principios de los setenta. Su estructura, más compleja que las previas, está concebida totalmente para los efectos de llegar al satélite natural. Por ello, constaba de tres partes: el módulo lunar, el módulo de mando y el módulo de servicio.

El primero era el encargado de alunizar y volver a órbita lunar. Para estos efectos tenía un módulo de ascenso, con la cabina de tripulación, paneles de instrumentos, una escotilla para conectar con el módulo de mando, sistemas de control, antenas de comunicación, el cohete y el combustible para retornar a la órbita lunar; y otro de descenso con equipo de aterrizaje, antena de radar, motor de descenso y su combustible.

Luego, el módulo de mando era el centro de control de toda la nave y la zona de alojamiento para la tripulación. Contenía la cabina, asientos, el equipo instrumental y de control, una escotilla lateral y hasta ventanas.

En cuanto al módulo de servicio, aquí se contenía el combustible, el motor y el sistema de propulsión para entrar y salir de la órbita lunar.

En general, el Apollo medía 10 metros de longitud por .66 metros de diámetro, y tenía un peso de 4 mil kilógramos.

Además de la memorable misión del Apollo XI en el que se llegó a la Luna, esta nave protagonizó un vuelo fallido con el Apollo XIII -del que resultó la frase “Houston, tenemos un problema”- y el que se haya llevado en total a cinco misiones más hasta la Luna, con una suma de 18 astronautas.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_5338_3000x.jpg

Transbordador espacial

Utilizados por la NASA entre 1981 y 2011, han sido los vehículos más grandes creados para las misiones espaciales. Su compleja estructura consistía en un avión espacial para órbita y reentrada (muy similar a una aeronave convencional, pero con alas delta), tanques desechables de hidrógeno y oxígeno líquido, y cohetes aceleradores sólidos reutilizables que se podían separar del cuerpo principal. De hecho, la posibilidad de reutilización fue una de las características trascendentales de los transbordadores.

El primer transbordador fue denominado Enterprise en honor a la nave espacial del mismo nombre de la serie de ciencia ficción Star Trek. Sin embargo, este no tenía capacidad orbital. Luego le siguieron el Columbia, Challenger, Discovery y Atlantis, de los que el Challenger el Columbia quedaron destruidos en accidentes durante sus misiones en 1986 y 2003, respectivamente.

El último vuelo de un transbordador, el Atlantis, se dio en julio de 2011.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_7327_3000x.jpg

Shenzhou

Esta es la primera de las naves chinas que colocó un astronauta en el espacio como parte de los programas del país asiático. En cuanto a diseño, es muy similar a la Soyuz, aunque mayor y con capacidad de vuelo autónomo. De forma específica tiene tres módulos: un módulo orbital de forma cilíndrica, una cápsula de reentrada en la parte media y un módulo de servicio en la parte posterior.

Tenía un peso de casi ocho kilogramos y una longitud de 9.2 metros. Ha realizado 11 misiones entre 1999 y el 2016, de las cuales la primera con tripulación fue en 2003.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_7758_3000x.jpg

SpaceShipOne

Es el primer vehículo espacial de capital privado. Para poder volar, primero es transportada hasta una altitud de 15 km por el avión White Knight. Al llegar a la altura, la SpaceShipOne se suelta del White Knight; unos segundos después enciende su motor y asciende en pocos minutos hasta los 100 km.

El fuselaje tiene forma de cigarro, con un diámetro aproximado de 1.5 metros. De adelante hacia atrás, contiene la cabina de la tripulación, la carcasa del combustible y la boquilla del cohete. Además, tiene alas cortas y anchas.

Realizó su primer vuelo tripulado en 2004.


 

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/15/diseno_espacial_evolucion_diseno_nasa_7728_3000x.jpg

Orion

Esta es la nave con la que la NASA pretende regresar a la Luna y conquistar Marte. La agencia espacial, a cargo de la construcción junto con la Agencia Espacial Europea, ha referido en cuanto a diseño que se trata de dos componentes: una cápsula de cinco metros de diámetro y 21 toneladas de peso con elementos básicos del módulo de mando del Apollo, pero con tecnología y capacidad para hacer misiones de mayor duración. Así como la cabina de tripulación en forma de cono trunco de 20 metros cúbicos y capacidad para seis astronautas.

De forma específica, algunas de las innovaciones son el módulo de descenso (que combina paracaídas y bolsas de aire para la recuperación de la cápsula una vez en tierra) y la estructura para acoplarse a otros vehículos de forma automática.

¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias de diseño, arquitectura, arte, cultura y viajes.