• Cultura
  • David Sánchez
  • 15|04|2019
Cinco objetos para conocer a Leonardo da Vinci
El padre del Renacimiento ha sido una de las mentes más ingeniosas de la humanidad. En el diseño, estos fueron sus aportes.
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Quizá la imagen del italiano Leonardo da Vinci se asocie inmediatamente con su labor como pintor y el cuadro más famoso del mundo, la Mona Lisa, o con las pinturas La última cena, San Juan Bautista, su autorretrato y últimamente Salvator Mundi, o con el estudio de las proporciones humanas en El hombre de Vitruvio, o con sus muchos inventos, algunos de ellos sin llegarse a construir por la falta de tecnología en la época. En fin, la inventiva de este hombre italiano lo llevó a ser arquitecto, pintor, artista, científico, escultor, poeta y hasta músico.

En su legado destaca la labor por combinar infinidad de piezas lo mismo realistas que imposibles de ejecutar, lo que especialistas han interpretado como una falta de interés real de da Vinci porque sus productos llegaran a funcionar. Más bien, su labor era más creativa que para ejecutar.

De esa extensa lista de las llamadas máquinas que propuso, en un rango que fue de armas de guerra, máquinas voladoras, sistemas de agua o herramientas de trabajo, hemos elegido estas cinco por ser de las más representativas en la vida del artista italiano.
 

El helicóptero.

En realidad, se trata de un tornillo aéreo únicamente plasmado en dibujo hacia 1490, pero que es considerado un predecesor del helicóptero que logró construirse hasta el siglo XX. Esta estructura, hecha sobre una disco en el que estuviera colocado un rotor helicoidal y una espiral de tela de lino, se basaba para su funcionamiento en que varios hombres movieran las partes del ‘tornillo’ y se pudiera emprender el vuelo. Sin embargo, las limitaciones de este aparato radican en la falta de propulsión proporcionada sólo por cuatro personas y que en caso de que se elevara, las partes girarian en sentido contrario.

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La máquina voladora.

La obsesión de da Vinci por los aires lo llevó a desarrollar diversos artefactos para emprender el vuelo. Sin embargo, su llamada máquina voladora, u ornitóptero, es de las más reconocidas. Bajo la idea de imitar el trabajo de las aves, sobre todo en el planeo y el despegue, el diseño del aparato también incluía notas sobre cómo debía pilotearse. Prácticamente se le puede considerar como la antecesora de las actuales alas delta, pero la del italiano era de bambú y sin estabilizadores como los que se usan hoy.

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Los puentes.

En su labor de arquitecto, que incluso lo llevó a participar en el Duomo de Milán, da Vinci se interesó por estas estructuras. De ellas, destacan éstas por su inventida: la autoportante es una estructura que se construye de forma fácil y al instante para salvar pequeños obstáculos; el giratorio permitía dejar el paso libre a la navegación gracias a un sistema de tornos y rodillos de deslizamiento; el de dos plantas, cada una destinada a un sentido de circulación distinto, o el del Cuerno de Oro: un puente de 240 metros de largo y 40 metros de altura para un proyecto de ingeniería civil del sultán otomano Beyazid II.

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El automóvil.

Conocido como el prototipo del primer auto (e incluso de los robots de exploración de la NASA), en un boceto quedó plasmada la idea de un vehículo autodirigido y autopropulsado por un mecanismo de ballestas, de tres ruedas y un timón delantero que podía servir como primitivo volante. Mucho se ha pensado que este artilugio se ideó como un soporte escenográfico, ya que podía usarse a control remoto.

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El paracaídas.

Una vez más la idea de surcar los aires y sus estudios de aerodinámica lo llevaron hasta aquí: con este invento planteaba la posibilidad de saltar desde grandes alturas sin sufrir riesgos. El paracaídas de da Vinci era de forma triangular, no como los actuales, sobre una armazón de madera. Su único inconveniente fue que no planteaba la colocación de un arnés que sujetara al pasajero, pero que por lo demás era tan útil, que en el 2000 el londinense Adrian Nicholas saltó con el prototipo de Leonardo da Vinci para demostrar que el diseño funcionaba.

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