Así es la estética de las películas de Quentin Tarantino

Basado en una reinterpretación de sus géneros favoritos, el director estadounidense ha hecho un estilo único que aquí repasamos en diversas claves.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/33/quentin_tarantino__8802_615x.jpg

Aclamado por la crítica, considerado el director más influyente de su generación, Quentin Tarantino saltó a la escena del cine hace más de veinte años con una película que inmediatamente lo consagró: Reservoir Dogs. Desde entonces han pasado nueve filmes más, entre ellos el que recientemente estrena, Once upon a time in Hollywood, y en todos ha consolidado un lenguaje común, la experimentación en géneros y una estética única.

A propósito de esta cinta, supuestamente la penúltima en su carrera para probar suerte en el teatro, repasamos los elementos que han hecho única la estética del creador, ligada siempre a la ironía y polémica de las temáticas que ha decidido abordar.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/33/quentin_tarantino__9926_2275x.jpg

(Leer más: Alfred Hitchcock y las claves de su estética cinematográfica)

La estética de la violencia

Nada define mejor las cintas de Tarantino que los excesos de sangre, muchas veces más bien cercanos a lo absurdo. Pero es gracias a esta forma irreal que adquieren otro carácter, acompañados de música y baile para completar el cuadro que por definición no tendría lógica.

En alguna ocasión, el director ha referido que su cine es una ficción que debe disfrutarse. Por ello, la violencia no lleva a un discurso moral, sino a una contemplación más de algo que se hace para el entretenimiento. Y ahí radica su contemplación más estética, como algo imposible de suceder en lo cotidiano, pero que sí es posible inventar.

Un fetiche femenino

Las películas de Tarantino son de constantes, de elementos que se repiten entre cinta y cinta. Y una de ellas es la aparición de unos pies de mujer en un primer plano. Bridget Fonda, Jennifer Beals, Lucy Liu, Rosario Dawson, Zoe Bell, Mélanie Laurent, Uma Thurman o Angela Jones han sido las musas cuyos pies aparecen como protagonistas.
 

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/33/quentin_tarantino__7449_3000x.jpg

(Leer más: La estética cinematográfica de Kubrick)

Un encuadre característico

De la misma forma que con los pies, hay una forma favorita para Tarantino de mostrar en escena: el plano contrapicado. No es el inventor de la técnica -que más bien podría ser atribuida a Alfred L. Werker, en Orden: Caza sin cuartel-, pero sí la ha sabido integrar a casi todas sus películas con un recurso particular: colocar la cámara en un maletero, o al menos eso hace pensar al espectador, pues dado el tamaño real de una cámara, se crea un compartimento especial que recrea esta parte del automóvil.

Homenajes explícitos

La creación artística siempre tiene inspiraciones, referencias hasta elementos prestados de otras esferas. Pero en el caso de Tarantino, no hay disimulo al mostrar esas piezas consentidas del cine en las cuales basa su trabajo. ¿Plagio? Los críticos más bien concuerdan en que es un homenaje, y que la originalidad radica en colocar esa nueva escena en un contexto distinto, impensable y hasta anacrónico que la dota de un nuevo significado. Los ejemplos abundan: el baile de Uma Thurman y John Travolta en Pulp Fiction, idéntico al de la cinta, de Federico Fellini; el traje amarillo de Kill Bill que recuerda totalmente a Bruce Lee, o la esencia del spaghetti western (western popularizado en Europa en los 60-70) totalmente volcado en Django Unchained.

 

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2019/33/quentin_trantino__9725_3000x.jpg

(Leer más: Las 5 películas más aplaudidas de Pedro Almodóvar)

Un rompecabezas perfecto

La estructura narrativa también hace una constante en la marca Tarantino. Construidas a manera de un rompecabezas, las cintas no son lineales, y en el uso de los saltos temporales tampoco se preocupa por las reglas que marquen el flashback o el flashforward. Al final de la película, cuando todo se acomoda y vemos la imagen completa, queda claro por qué la elección de contar así la historia fue la mejor. Dos ejemplos perfectos son Kill Bill y Pulp Fiction.

Un soundtrack reinventado

Con gusto particular por la música, los temas que ambientan cada una de las películas de Tarantino son elegidos por él, y lo que define la opción final es el recuperar canciones olvidadas para reinsertarlas en contextos que no guardan relación. En cuanto a géneros no hay lógica ni correspondencia con la trama, pero sí una buena ambientación para encajar de forma natural. “Little Green Bag" de George Baker Selection; "Twisted Nerve", de Bernard Herrmann, y varios temas de Enrico Morricone han sido traídos de vuelta por el director.

(Leer más: Cinco películas sobre arte para conocer obras y pintores)