Casa Gilardi de Luis Barragán. Esta película corta explora la colorida casa de famoso arquitecto

In Residence nos ofrece un recorrido por el último proyecto del artista mexicano Luis Barragán, una casa de solteros convertida en hogar familiar en la Ciudad de México.

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Casa Gilardi fue el último proyecto que Luis Barragán supervisó en su totalidad antes de su muerte en 1988. Hoy, podemos conocer esta legendaria casa gracias a los recorridos privados que ofrecen los dueños o por medio de las investigaciones que hablan sobre esta joya arquitectónica. Una de ellas es es el vídeo hecho por el canal de diseño Nowness, el cual explora el diseño y la arquitectura única de Barragán mientras cuenta la historia de su origen.

El proyecto comenzó cuando a mediados de los setenta Pancho Gilardi y Martín Luque, dueños de una agencia de publicidad en la Ciudad de México, buscaron al arquitecto ya retirado para realizar la que sería su casa de solteros. En un comienzo Barragán se mostró escéptico y se negó al proyecto, pero tan pronto vió el árbol de jacaranda en medio del terreno, acepto diseñar la casa con la única condición de tener completa libertad creativa. 

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El edificio fue diseñado como un espacio de estudio y un piso de solteros donde la dupla de publicistas vivió sus años de juventud. Fue hasta la muerte de Pedro Gilardi que Martín Duque se mudó a la residencia para vivir con su familia y la llamó Casa Gilardi como homenaje a su mejor amigo.

Para el diseño de Casa Gilardi, Luis Barragán tomó el gran árbol de jacarandas como núcleo de la residencia. Situado en medio de la propiedad, este árbol separa el área principal al frente de patio y los espacios de entretenimiento al fondo de éste.

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Como en todo su trabajo, el arquitecto se ocupó de que los colores jugaran un papel importante y tuvieran un significado. Para elegir los tonos se basó en las pinturas del artista mexicano Chucho Reyes Ferreira, las cuales se renuevan cada cierto tiempo para mantener el espíritu que Barragán ideó para sus paredes. 

Desde la calle una fachada color rosa resalta entre las demás casas de la calle. Un amplia puerta de madera da acceso a la casa y conduce a un pasillo oscuro que da al interior de la casa. 

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El atrio lleva a un segundo corredor iluminado por ventanas verticales de tonos amarillos que recorren todo ese pasillo brindando un color amarillo profundo. Al fondo, una puerta esconde la piscina y un espacio de convivio.

Inundado de paz, este espacio extiende el agua de la piscina de pared a pared. Con colores rojo profundo y azul vibrante que surgen de la superficie hasta llegar a los tragaluces del techo. Estos reflejan la luz natural y hacen que la iluminación cambie de formas exquisitas durante el día. 

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En el patio, el blanco y el morado de las paredes acompañan a la jacaranda cuando está floreciendo. Mientras que en la casa principal se encuentra la cocina y el baño en la planta baja, un estudio y sala en el nivel medio, y dos habitaciones en planta superior.

La decoración es cuidadosa para seguir con la línea creativa del arquitecto e incluso cuenta con objetos diseñados por el artista, convirtiendo a Casa Gilardi en uno de los homenajes citadinos al ícono mexicano Luis Barragán. 

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