El diseño y la modernidad mexicana en interiores

Definir el concepto de modernidad en el diseño contemporáneo nunca ha sido fácil, lograr la creación de espacios modernos requiere más que un estilo novedoso.

https://cdn2.admexico.mx/uploads/images/thumbs/mx/ad/1/s/2018/47/claudia_grajales_7879_615x.jpg

Claudia Grajales, diseñadora de interiores y miembro del Consejo Editorial de AD México, nos comparte su perspectiva acerca de la evolución del interiorismo de los hogares mexicanos.


Nací en una casa moderna: una construcción de los 60 con un recibidor separado del comedor por un lambrín que albergaba una vitrina, una sala con pared de piedra volcánica y una escalera de caracol volada. Lo moderno no era entonces habitual en la Ciudad de México –eran los años de los muebles “de estilo”, recargados y con influencias europeas– pero mi madre venía del Norte del país, y sus frecuentes viajes al otro lado de la frontera le habían inculcado un gusto por lo moderno antes de que, paradójicamente, fuera moda.

Con las décadas pude ver cómo influencias contrastantes, a veces inesperadas, construían una modernidad mexicana en el interiorismo: una vertiente nacionalista depurada, a partir de la publicación de "Casa Mexicana"; avatares más contemporáneos y cosmopolitas con el advenimiento, al principio tímido, de una cultura del diseño que hubo de pasar por el establecimiento de firmas extranjeras en el país, la proliferación de diseñadores de mobiliario e interioristas de raigambre nacional y la creciente asimilación del diseño a la cultura mexicana. Hoy cada vez somos más los mexicanos que entendemos que cada objeto y cada espacio parten de un diseño: es ésa una noción moderna.

En mi negocio, Core, nos gustan las líneas sencillas. Pero en el interiorismo contemporáneo mexicano coexisten muchos estilos: lo colonial, lo hi-tech, lo rústico, lo escandinavo, el art déco, lo barroco. Es posible ser moderno con piezas de todos esos estilos. Lo moderno es auténtico: deriva de un deseo de aprender, de vivir mejor. Es ése el espíritu del diseño.

¿Cómo vives? ¿Qué te gusta hacer? ¿Qué haces al levantarte? ¿En que área te gusta estar? Una casa que responde esas preguntas –sin espacios desperdiciados, adaptada a sus habitantes– tiene diseño. Un espacio barroco puede ser moderno si tiene diseño: si quien lo concibe se conoce, se respeta y respeta el espacio.

corehome.mx